En Italia, en Castel d’Azzano, en la provincia de Verona, la explosión de una vivienda ocupada durante un desalojo dejó tres carabineros muertos. Además, al menos trece personas heridas, incluyendo policías, bomberos y militares.
Al parecer, la vivienda estaba ocupada por tres hermanos que se negaban a desalojarla y, en ocasiones anteriores, habían amenazado con prenderle fuego. Uno de ellos incluso había hecho declaraciones similares durante un intento previo de las autoridades por hacer cumplir una orden judicial en la misma propiedad.
La explosión ocurrió cuando los agentes ingresaron a la vivienda, aparentemente llena de gas, lo que provocó un colapso estructural inmediato. Los fiscales describieron la escena como «apocalíptica». Los tres ocupantes sobrevivieron y fueron arrestados de inmediato, bajo sospecha de homicidio voluntario, resistencia a la autoridad y uso de explosivos.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, manifestó su «profundo pesar por la trágica pérdida de tres carabineros» y agradeció «el sacrificio diario de quienes sirven a Italia y a sus ciudadanos». Por su parte, el ministro de Defensa, Guido Crosetto, calificó la jornada como «un día de dolor, tristeza y luto nacional».







