El fenómeno de los llamados “therians” continúa ganando visibilidad en redes sociales, especialmente entre adolescentes. Se trata de personas que afirman identificarse espiritualmente con animales, aunque reconocen tener cuerpo humano. La tendencia ha generado un creciente debate social y cultural.
El término procede del griego y alude a una supuesta conexión entre bestia y ser humano. No debe confundirse con los “furries”, aficionados a personajes antropomórficos por motivos lúdicos. En el caso de los therians, algunos aseguran recordar vidas pasadas como animales y adoptan comportamientos asociados a ellos.
En plataformas como TikTok y X se difunden vídeos donde jóvenes actúan como animales y reivindican esta identidad. Sus defensores lo presentan como una forma de expresión personal. Sin embargo, no existe respaldo científico a la idea de reencarnaciones animales o “almas” no humanas en cuerpos humanos.
Especialistas señalan que no se considera un trastorno clínico si no provoca malestar significativo. Aun así, lo relacionan en muchos casos con inseguridad adolescente o dificultades de integración. En foros como Reddit abundan críticas que califican el fenómeno como una moda evasiva.








