En Gerona, un edificio ocupado de la ronda de Ferran Puig volvió a ser escenario de disturbios el martes 31 de marzo por la tarde, en medio de un deterioro prolongado de la convivencia vecinal, según informó elcaso.com. La situación obligó a la intervención de los Mossos d’Esquadra, en un inmueble conocido por conflictos frecuentes, discusiones y comportamientos violentos entre sus residentes.
El aviso policial se recibió a las 20:45 horas, tras lo cual varias patrullas de la Unidad de Seguridad Ciudadana se trasladaron al lugar. Al llegar, los agentes encontraron a diez personas enfrentadas, divididas en dos grupos: uno integrado por magrebíes y otro por inmigrantes sudamericanos. Las causas del conflicto no pudieron ser precisadas, ya que los involucrados habitualmente evitan colaborar con la policía, dificultando la investigación y la posible acción judicial.







