La Audiencia Nacional ha condenado a cuatro años de prisión a un ciudadano marroquí de 36 años, residente en Murcia, por delitos relacionados con el terrorismo yihadista. El acusado había desarrollado una intensa actividad de radicalización en redes sociales y llegó a planear posibles atentados contra agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la estación de tren de la ciudad.
Investigación y detención
La investigación, iniciada en 2023, permitió a las autoridades detectar un elevado grado de radicalización en el individuo, que fue finalmente detenido en 2025 tras meses de seguimiento. Según los informes policiales, el condenado utilizaba plataformas como Instagram, Facebook y TikTok para difundir contenido que promovía la yihad violenta, el odio y el martirio como vía de acción.
Durante el registro de su domicilio, los agentes encontraron material que evidenciaba la preparación de posibles ataques. Entre los elementos incautados había imágenes de policías y guardias civiles destinadas en Murcia, obtenidas a través de redes sociales, así como fotografías y datos sobre la estación ferroviaria de la ciudad.
Planes de atentado y objetivos
Entre las búsquedas realizadas por el acusado en internet figuraban referencias explícitas a “posibles objetivos”, incluyendo la estación de tren de Murcia y miembros de las fuerzas de seguridad. Además, había recopilado información sobre otros espacios, como una congregación religiosa, lo que amplía el alcance de sus intereses.
Los investigadores también hallaron consultas relacionadas con la compra de armamento, incluyendo la búsqueda de rifles con mira telescópica en plataformas de segunda mano, así como manuales de defensa y artes marciales.
Fabricación de explosivos y propaganda
Uno de los aspectos más relevantes del caso es el interés del condenado por la fabricación de artefactos explosivos. Según la sentencia, había accedido a vídeos y páginas web donde se explicaba cómo elaborar bombas caseras, artefactos incendiarios y dispositivos con metralla.







