El sumario ya habla de operaciones de petróleo, oro y níquel venezolano, de intermediaciones con compradores chinos y suizos, y de una red que no se parecía precisamente a una ONG humanitaria. Determinados medios han informado de lotes de 50.000 toneladas de petróleo y de 286.070 euros hallados en sobres en casa de Julio Martínez Martínez, colaborador de Zapatero. Otros recogen que la UDEF sitúa a Zapatero como intermediario en operaciones de oro, níquel y petróleo venezolano.
Durante años nos dijeron que Zapatero viajaba a Venezuela por la paz, por el diálogo, por la concordia. Mentira. Según lo que aflora ahora, aquello tenía un olor insoportable a negocio, influencia y beneficio económico. La pregunta ya no es qué hacía Zapatero en Venezuela. La pregunta es cuánto ganó, quién le pagó, qué prometió y a quién sirvió.
También tendrá que explicar su relación con China y el papel que pudo desempeñar para favorecer los intereses de Huawei en Venezuela.
Recientemente, se ha publicado que China habría compensado a Zapatero con “cupos” de petróleo por ayudar a implantar el 5G de Huawei en Venezuela. Si esto se confirma, estaríamos ante algo mucho más grave que una mediación política: estaríamos ante un expresidente español convertido en lobista internacional al servicio de intereses extranjeros y de una dictadura.
Zapatero tendrá que explicar su relación con PDVSA, con Aldesa, con Análisis Relevante, con Plus Ultra y con todos esos nombres que aparecen alrededor de una trama donde la política, el dinero y el poder se confunden peligrosamente. Y también sería conveniente que Javier de Paz explicara su papel, su carrera a la sombra del PSOE y los motivos por los que Canal Red, el aparato propagandístico de Pablo Iglesias, terminó encontrando acomodo en Movistar Plus. Porque cuando se habla del poder socialista, casi nada ocurre por casualidad.
El problema del PSOE es que ya no hablamos de casos aislados. Hablamos de un ecosistema. Begoña Gómez, el hermano de Sánchez, Ábalos, Koldo, Cerdán, Leire Díez, Ferraz, la UCO, la Audiencia Nacional y ahora Zapatero. El 27 de mayo de 2026 quedará marcado como una fecha negra para el socialismo español: la UCO entrando en Ferraz en el marco de la investigación sobre el caso Leire Díez, con requerimientos de documentación y registros vinculados a la presunta trama para obstaculizar causas judiciales que afectaban al PSOE.