EDATV News logo
X
UHN PlusVisegrad 24La Derecha DiarioInforma Radio
  • XInstagramYouTubeTikTok
  • Categorías
  • POLÍTICA
  • ACTUALIDAD
  • OPINIÓN
  • SOCIEDAD
  • SUCESOS
  • CORAZÓN
  • Temas
  • ANDALUCÍA
  • ARAGÓN
  • CANARIAS
  • COMUNIDAD VALENCIANA
  • INTERNACIONAL
  • MADRID
  • Nosotros
  • QUIENES SOMOS
  • AUTORES
  • PUBLICIDAD
  • DONAR
UHN PlusVisegrad 24La Derecha DiarioInforma Radio

Cuando se utiliza a los vulnerables como escudo político

Cuando se utiliza a los vulnerables como escudo político
porJavier Garcia Isac
opinion

El problema no es, ni puede ser nunca, que una persona con discapacidad intelectual participe en la vida pública

Compartir:

Hay episodios de la vida pública que retratan mejor que mil discursos el estado moral de una época. Uno de ellos es la creciente costumbre de convertir a personas vulnerables en herramientas propagandísticas, utilizándolas como parapeto emocional para blindar causas políticas, acallar críticas y señalar al discrepante.

El problema no es, ni puede ser nunca, que una persona con discapacidad intelectual participe en la vida pública. Todo lo contrario. Una sociedad decente debe favorecer su integración plena, su presencia social, su dignidad y su derecho a expresarse. Eso no admite discusión.

El problema comienza cuando esa presencia no responde a una voluntad libre y protegida, sino a una estrategia diseñada por terceros que buscan impacto mediático, rentabilidad ideológica o superioridad moral instantánea. Entonces ya no hablamos de inclusión, sino de instrumentalización.

Porque una cosa es acompañar, integrar y dar voz. Otra muy distinta es colocar en primera línea a una persona especialmente vulnerable, exponerla a la confrontación pública y convertirla en símbolo de una causa partidista. Ahí deja de importar la persona y empieza a importar el uso político de su imagen.

La táctica del escudo humano moral

Determinados sectores de la izquierda llevan años perfeccionando una táctica conocida: apropiarse de colectivos vulnerables para presentarse como sus únicos defensores legítimos. Quien cuestiona una puesta en escena, una estrategia o una manipulación pasa automáticamente a ser acusado de insensible, cruel o intolerante.

No se debate el fondo. No se analiza si hubo explotación emocional. No se pregunta quién tomó decisiones, quién autorizó la exposición pública o quién se beneficia políticamente de ella. Todo se reduce a criminalizar al que denuncia el montaje.

Es una fórmula conocida: convertir a la víctima en escudo y al crítico en culpable.

¿A quién habría que investigar?

Cuando surge una polémica de este tipo, la pregunta razonable no debería ser quién lo denunció, sino quién lo organizó.

¿Quién decidió situar a esa joven en el centro del foco político y mediático?

¿Quién valoró si comprendía plenamente el contexto en el que participaba?

¿Quién midió el impacto emocional y personal de esa exposición?

¿Quién asumirá responsabilidades si se la utilizó indebidamente?

Esas son las preguntas serias. Lo demás es ruido.

La sombra de una Fiscalía politizada

Una democracia sana necesita instituciones independientes y creíbles. Cuando parte de la ciudadanía percibe que la Fiscalía actúa con mayor contundencia contra voces críticas que contra quienes podrían haber instrumentalizado a una persona vulnerable, el daño institucional es enorme.

No basta con ser imparcial: también hay que parecerlo.

Si la impresión social es que se persigue más al denunciante que al posible abuso, la confianza pública se erosiona. Y sin confianza en la justicia, cualquier sistema democrático se debilita.

El ataque al mensajero

España vive una peligrosa normalización: en vez de responder a la crítica, se intenta desacreditar al crítico. En vez de aclarar hechos, se señala al medio incómodo. En vez de explicar una decisión cuestionable, se activa la maquinaria de presión política y mediática.

Es el viejo reflejo autoritario revestido de modernidad: matar al mensajero.

Y cuando el mensajero es un medio no alineado con el poder, la reacción suele ser aún más virulenta. Se le estigmatiza, se le caricaturiza y se le intenta aislar. No por mentir, sino por molestar.

Defender la dignidad de verdad

Las personas con discapacidad intelectual merecen respeto real, no utilización sentimental. Merecen autonomía, protección y reconocimiento, no ser convertidas en atrezo electoral o mediático.

Quien de verdad las respeta no las usa como coartada. Las protege. Las acompaña. Las preserva de quienes quieren sacar rédito de su vulnerabilidad.

Y quien de verdad cree en la justicia no persigue al que pregunta, sino que investiga al que pudo aprovecharse.

Porque una democracia madura se mide también por esto: por cómo trata a los más vulnerables y por cómo reacciona cuando alguien denuncia que quizá no se les ha tratado bien.


Noticias relacionadas

Atenea, la operación fallida contra VOX

Atenea, la operación fallida contra VOX

Chiang Kai-shek: el hombre que salvó la China libre frente al totalitarismo rojo

Chiang Kai-shek: el hombre que salvó la China libre frente al totalitarismo rojo

Somos aliados. No somos rivales #Elotro8M

Somos aliados. No somos rivales #Elotro8M

9 de mayo de 1950: de la Europa de las patrias a la Europa de los burócratas

9 de mayo de 1950: de la Europa de las patrias a la Europa de los burócratas

8 de mayo de 1945: el día que terminó una guerra y comenzó una gran mentira

8 de mayo de 1945: el día que terminó una guerra y comenzó una gran mentira

Prioridad nacional: lo lógico en cualquier país, escándalo en España

Prioridad nacional: lo lógico en cualquier país, escándalo en España

Informa Radio
Volumen

Nosotros

  • Quienes Somos
  • Autores
  • Donar

Privacidad

  • Política de Privacidad
  • Política de cookies
  • Aviso legal

Contacto

  • administracion@edatv.com
PUBLICIDAD
EDATV News logo
TwitterInstagramYouTubeTikTok