El arroz es, con toda probabilidad, el referente culinario para quienes visitan España. Pero también es la comida familiar preferida en buena parte de nuestra geografía. Sentarse a la mesa en casa de la abuela para degustar una paella y ponerse al día de las novedades de cada miembro es el ritual semanal en miles de hogares españoles.
Con esa filosofía, reunir a las familias en torno a la mesa y dar a conocer a los turistas lo mejor de nuestra tradición arrocera, levanta el cierre cada día desde hace cinco décadas el restaurante El Caldero, la arrocería más veterana de Madrid.
Era 1973 cuando Antonio Valero arribaba a Madrid desde el Mar Menor para traer a la capital de España una parte de la cocina marinera murciana. Desde entonces, en el número 15 de la calle de las Huertas, junto a la Plaza de Santa Ana, varias generaciones de familias madrileñas han celebrado sus reuniones familiares en la que es ya la arrocería más antigua de Madrid.








