EDATV News logo
X
UHN PlusVisegrad 24La Derecha DiarioInforma Radio
  • XInstagramYouTubeTikTok
  • Categorías
  • POLÍTICA
  • ACTUALIDAD
  • OPINIÓN
  • SOCIEDAD
  • SUCESOS
  • CORAZÓN
  • Temas
  • ANDALUCÍA
  • ARAGÓN
  • CANARIAS
  • COMUNIDAD VALENCIANA
  • INTERNACIONAL
  • MADRID
  • Nosotros
  • QUIENES SOMOS
  • AUTORES
  • PUBLICIDAD
  • DONAR
UHN PlusVisegrad 24La Derecha DiarioInforma Radio

El poder infame

El poder infame
porEDATV
opinion

Por Jota Camacho

Compartir:

Hay semanas en las que uno desearía ser analfabeto para no tener que entender la catarata de inmundicia que nos entregan las instituciones del Estado. Pero como no tengo esa suerte, y como el silencio es la alfombra roja por la que desfila la tiranía, toca afilar la pluma. Lo que estamos sufriendo esta semana no es política; es sadismo institucional. Tenemos a un Gobierno que ha decidido que la ley es un chicle, la ética un estorbo y el ciudadano un imbécil al que se le puede escupir a la cara mientras se le dice que es rocío mañanero. (esto último ya lo había dicho en otro artículo, pero me encanta y lo repito por gráfico)

Hay que tener el alma de amianto para no sentir arcadas al ver a las víctimas de la tragedia ferroviaria de Adamuz frente al Congreso. Familias, rotas por la pérdida y por la negligencia. No pedían dinero, que también les correspondería si este país fuera serio, pedían dignidad. Y se han encontrado con que las pruebas que señalan directamente a Óscar Puente se han esfumado. Sí, así mismo, las pruebas en causas que incomodan al Gobierno de Sánchez, tienen la mala costumbre de evaporarse, como si el propio ministerio fuera un misterioso agujero negro de responsabilidad penal.

Óscar Puente, el personaje que maneja la prosa de un matón de discoteca de mala muerte, ahora calla. El hombre que tiene un insulto preparado para cada comunicador que no le ríe las gracias, se envuelve en una mudez cobarde cuando las víctimas denuncian que se están ocultando los fallos estructurales que costaron vidas. Es la marca de la casa: si la realidad te señala, borra la realidad. Es una humillación en toda regla a quienes solo buscan justicia. Pero claro, pedirle justicia a un tipo que confunde el servicio público con el matonismo digital es como pedirle a un lobo que vigile a las ovejas.

Mientras las pruebas de Adamuz desaparecen en los cajones de Fomento, en el edificio de la Fiscalía se trabaja a destajo para proteger el honor inexistente de la presidenta consorte, aunque yo prefiero llamarla primera dama. Que, aunque no exista esa figura en España, ella se la ha tomado de primera mano.

 Lo de Begoña Gómez ya no es un caso judicial; es un manual de cómo demoler la separación de poderes en tres cómodos pasos.

Ayer, la Fiscalía, la que Pedro Sánchez nos recordó con una sonrisa cínica que depende de él, ha salido sin ocultarse, a pedir que se suspenda el procedimiento. No quieren que se investigue, no quieren que se aclare, quieren el carpetazo porque sí, porque lo dice la PSOE. Rotundamente asqueroso ver cómo el Ministerio Fiscal, que debería ser el garante de la legalidad, se transforma en el equipo de relaciones públicas de la Moncloa. Si usted, querido lector, se viera envuelto en una trama de tráfico de influencias, prepárese para el calvario. Pero si usted duerme en el colchón presidencial, no se preocupe: tendrá a un ejército de fiscales de carrera haciendo horas extra para explicarle al juez que todo es un malentendido de la extrema derecha.

Es una obscenidad. Se ríen de nosotros con elegancia burocrática. Nos están diciendo que hay dos códigos penales: uno para los súbditos que pagamos el IVA y otro para la casta que habita el palacio. Y lo hacen sin pestañear, creyéndose los dueños de la finca.

Y no me dejo lo más sangrante, claro que no: la regularización de inmigrantes delincuentes bajo el pretexto del estado de necesidad. Vamos a traducirlo del neolenguaje progre al castellano de toda la vida: el Gobierno ha decidido que, si alguien entra ilegalmente en nuestro país y decide saltarse la ley, robar o agredir, no hay problema siempre que pueda argumentar que tenía necesidad.

Es un insulto directo a los inmigrantes que hemos llegado a este país legalmente, que nos dejamos la piel trabajando, que respetamos las normas y que hoy vemos cómo el delincuente es premiado con papeles y abrazos por parte de una izquierda caviar que jamás tendrá que sufrir las consecuencias de esta política en sus barrios blindados, como alguno de Galapagar, por ejemplo.

¿Qué mensaje estamos enviando al mundo? Vengan, asalten la frontera y, si les apetece, delincan, que aquí tenemos a un Gobierno tan humanitario que les perdonará la falta en nombre de la justicia social. (Siempre que luego nos voten para perpetuarnos en el poder) Es una invitación al caos, una puñalada trapera a la seguridad ciudadana y una broma de mal gusto para cualquier persona con un mínimo sentido del orden.

Lo que une estas tres noticias no es la casualidad, es una trama, es un cartel. ES UNA MAFIA. Por un lado, la impunidad ministerial ante la tragedia (Adamuz); por otro, el blindaje de la familia real sanchista (Begoña); y finalmente, la disolución de nuestras fronteras y leyes (la regularización de delincuentes). Es el triatlón de la ignominia. Y claro, para que quede constancia, esto es un artículo de opinión (la mía), no una acusación, no sea que venga hodio y me multe para quitarme de en medio…

No podemos quedarnos callados. No podemos aceptar que el cinismo sea la lengua oficial del Estado. Se ríen en nuestra cara porque creen que nuestra capacidad de aguante es infinita, porque piensan que con cuatro bonos sociales y tres discursos sobre el feminismo transversal nos tienen anestesiados. Pero se equivocan. La elegancia de nuestra crítica no es debilidad, es la distancia que marcamos con su barbarie.

A Óscar Puente le diremos que las pruebas pueden desaparecer de los expedientes, pero no de la memoria de las víctimas. A la Fiscalía le recordaremos que la historia juzgará su servilismo con más dureza que cualquier tribunal. Y al Gobierno le advertiremos que una sociedad que premia al delincuente y castiga al ciudadano honrado es una sociedad que está a un paso del abismo.

Es hora de dejar de pedir permiso para estar indignados. Es hora de llamar a las cosas por su nombre: corrupción, negligencia, traición y MAFIA. Si ellos han perdido el pudor, nosotros hemos perdido el miedo. Que sigan riéndose, que sigan despreciando al pueblo que les paga el sueldo y los Falcon; la factura de la realidad siempre llega, y suele ser muy poco progresista cuando lo hace.

Mantengamos la frente alta y la palabra afilada. Porque si dejamos de señalar la podredumbre, terminaremos formando parte de ella. Y eso, señores del Gobierno, es algo que su dinero y su poder jamás podrán comprar: mi complicidad.


Noticias relacionadas

El PSOE ante el espejo del dinero en efectivo: cuando la sede se convierte en caja opaca

El PSOE ante el espejo del dinero en efectivo: cuando la sede se convierte en caja opaca

Multar sí, mantener no: el gran negocio de la DGT mientras España se cae a pedazos

Multar sí, mantener no: el gran negocio de la DGT mientras España se cae a pedazos

Dos banquillos, un mismo sistema: cuando PP y PSOE se miran en el espejo de la corrupción

Dos banquillos, un mismo sistema: cuando PP y PSOE se miran en el espejo de la corrupción

El Honor de una Nobel

El Honor de una Nobel

La doble moral en los estadios: lo que molesta y lo que se consiente

La doble moral en los estadios: lo que molesta y lo que se consiente

Nigeria sangra en silencio: los cristianos que mueren y no le importan a nadie

Nigeria sangra en silencio: los cristianos que mueren y no le importan a nadie

Informa Radio
Volumen

Nosotros

  • Quienes Somos
  • Autores

Privacidad

  • Política de Privacidad
  • Política de cookies
  • Aviso legal

Contacto

  • administracion@edatv.com
PUBLICIDAD
EDATV News logo
TwitterInstagramYouTubeTikTok