Paquete de regeneración democrática por Patricia Rodríguez
Pedro Sánchez posando intelectual
porEDATV
opinion
Lo nuevo que está preparando el Gobierno para luchar contra el fango mediático
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Pedro Sánchez sigue en su empeño de controlar todas las instituciones. Moldearlas y ajustarlas a su medida para su posterior beneficio. Renovar el Poder Judicial dando un ultimátum al Partido Popular que más bien suena a amenaza. “O renueva el Poder Judicial en junio o cambiara la ley”.
Félix Bolaños ya ha contactado con Pons para celebrar una reunión. Donde el presidente del Gobierno promete que dicha reforma para desbloquear el CGPJ “respetará” la independencia del Poder Judicial. El líder socialista quiere incrementar la transparencia de la propiedad de las empresas mediáticas y la publicidadcuya finalidad sea la de “proteger” a los periodistas como una parte del paquete de medidas para la regeneración democrática.
Un reglamento que entró en vigor tras ser aprobado por el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo. La llamada Ley de Libertad de los Medios de Comunicación, proponiendo normas para proteger el pluralismo y la independencia de los medios. Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados El Gobierno ya está trabajando en esta nueva legislación para acabar con lo que él mismo denomina “la máquina del fango” o lo que es lo mismo, acabar con aquellos pseudomedios que según el socialista desinforman y crean bulos. A través de tres exigencias. Aclarar quienes son los accionistas y dueños propietarios de los medios, fomentar mayor transparencia en la medición de las audiencias y acabar con la publicidad institucional dirigida a medios que difunden noticias falsas. Teniendo en cuenta que este Gobierno mantiene para 2024 un gasto de publicidad institucional de 138 millones de euros, en 2023 destinó 145 y en 2022,158 millones de euros.
Lejos de querer mostrar ética y transparencia de su propio Gobierno, anuncia que prevé castigar a los anunciantes en medios que denuncian las supuestas corruptelas de su amada esposa Begoña Gómez. Una vez más quiere tener el dominio de aquellas noticias que no le interesan que tengamos conocimiento y podrían hacer tambalear su permanencia en esta legislatura.
Recordemos la escalada meteórica de la “primera dama” en el ámbito laboral. Desempeñando un oficio en una empresa familiar contrae matrimonio con Pedro Sánchez en 2006 para pasar a labores de captación de fondos para algunas organizaciones sin ánimo de lucro, denominadas “fundraising” .
Recaudando fondos para poder crear y crecer en proyectos concretos a través de entidades como ONG, fundaciones y asociaciones. Cuando su esposo se convierte en presidente del Gobierno por la moción de censura de Mariano Rajoy en 201, en tan solo dos meses después Begoña Gómez empieza a dirigir el Africa Center, para posteriormente ofrecer al rector de la Universidad Complutense de Madrid la creación del Máster de Transformación Social Competitiva que la acepta y le ofrece dirigir una Cátedra Extraordinaria. Todo ello sin ningún título oficial.
Cuando la mujer de Sánchez realizó el curso de marketing en el ESIC Business & Marketing School se trataba de un centro privado sin titulaciones oficiales aun. Dirigir una cátedra es imposible si no está en posesión de un doctorado una licenciatura y menos aún sin ser personal laboral de la Universidad.
Estas son las informaciones que nuestro dirigente no quiere que salgan a la luz, porque son mentiras vertidas por la ultraderecha y la fachoesfera. La realidad es que Begoña Gómez está investigada y el Juez instructor la ha llamado a declarar por supuesto tráfico de influencias y corrupción en el sector privado. Cercenar los derechos de aquellos medios de comunicación privando su libertad de expresión y de prensa según establece el Artículo 20 de nuestra Constitución, no es más que otra manera de mostrar el totalitarismo, propio de dictaduras que practican la censura, el chantaje y la intimidación para controlar el flujo de la información como bien expresaba Mario Vargas Llosa.
Este Gobierno ha cruzado todas las líneas rojas posibles y cuanto más débil debería parecer más feroz se vuelve. Lo peor de Sánchez está por venir.