EDATV News logo
X

Por qué el 26 de septiembre debemos decir ¡BASTA!

Por qué el 26 de septiembre debemos decir ¡BASTA!
Por qué el 26 de septiembre debemos decir ¡BASTA!
por EDATV
17 de septiembre de 2026 a las 09:50
opinion

Autor: LuisFer Castañeda

Agregar EDATV en
Compartir:

Existe un instante preciso en la historia de las naciones en el que la paciencia deja de ser una virtud para convertirse en complicidad. La España real ha alcanzado su límite de saturación.

Durante años, al ciudadano español se le ha exigido una resignación estoica frente al desmantelamiento progresivo de sus libertades, sus recursos y su identidad. Se nos ha pedido agachar la cabeza mientras asistíamos, atónitos, a la transformación de nuestro Estado de derecho en un botín clientelar, y de nuestra sociedad productiva en una suerte de Nottingham fiscal del cuento de Robin Hood, donde el sheriff de Hacienda está dedicado a financiar la fiesta de quienes jamás han doblado el lomo. Sin embargo, todo edificio erigido sobre el expolio, la mentira y la sumisión termina por agrietarse. La España real, esa que se levanta a las seis de la mañana sin más amparo que su propio esfuerzo, ha alcanzado su límite de saturación. El hartazgo ya no es una abstracción teórica; se siente cada mañana al cruzar la puerta de casa y se sufre cada tarde al pasar por la caja del supermercado. Cualquier familia trabajadora puede atestiguarlo con impotencia: acudir hoy a hacer la compra semanal con un billete de cien euros es un malabarismo imposible. Lo que antes llenaba un carro entero hoy apenas cubre el fondo de un par de bolsas. Los precios de los alimentos básicos se han duplicado y triplicado en un goteo implacable que asfixia a las supuestas clases medias —hoy más cerca de la pobreza que de la mediocridad—, mientras desde los púlpitos gubernamentales se nos pretende convencer de un triunfo económico que roza el insulto. Nos dicen que la economía va como un cohete, pero la realidad en la calle es que el sueldo se evapora sin poder pensar en la palabra “ahorro”.

A esta carestía inasumible se suma un expolio fiscal confiscatorio. A través de una voraz maraña impositiva que encadena el IRPF, las cotizaciones sociales, el IVA, impuestos especiales y una batería inagotable de tributos indirectos, el español medio se ve obligado a trabajar prácticamente hasta mediados de agosto únicamente para saldar sus cuentas con el Estado. Nos arrebatan más de la mitad de lo que producimos bajo la promesa de sostener unos servicios públicos maltrechos, mientras contemplamos cómo esos mismos recursos alimentan una red asistencial pervertida desde su propia raíz.

El caso recientemente destapado en Navarra ha puesto al desnudo, con una nitidez sangrante, la quiebra moral del sistema. Una sola persona de origen extranjero, por el mero hecho de formalizar el acogimiento de dos sobrinos menores, llega a percibir mediante el solapamiento de un sinfín de ayudas y retribuciones una cifra que supera los 4.000 euros netos mensuales de dinero público. Todo ello aderezado con el acceso a un piso de alquiler social por el que apenas se abonan 150 euros al mes, mientras la propia beneficiaria declara abiertamente que no se plantea buscar empleo porque la tarea de cuidar a los menores le absorbe el tiempo.

Resulta imposible no sentir un profundo agravio comparativo. Mientras nuestros jóvenes se ven forzados a renunciar al proyecto vital más básico —formar una familia y emanciparse— arrinconados por sueldos de miseria y alquileres inalcanzables, el sistema burocrático utiliza el concepto tramposo de la "vulnerabilidad" para regalar cheques, bonos y viviendas protegidas a quien acaba de desembarcar de manera irregular. El mundo al revés: el ciudadano que paga la fiesta es tratado como un contribuyente de tercera categoría, mientras se subvenciona la procreación y la inactividad de quienes jamás han aportado un solo céntimo al erario público.

Este expolio no nace de la casualidad, sino de una estrategia deliberada de compra de voluntades que convive con la carcoma de la corrupción institucional. Jamás en la historia de nuestra democracia habíamos presenciado una degradación semejante en el entorno directo del Poder Ejecutivo. Asistimos atónitos a la condena dictada por la Audiencia Provincial de Badajoz contra el propio hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez, sancionado con nueve años de inhabilitación por un delito flagrante de prevaricación tras la creación de un puesto a su medida en la Diputación. Y de forma paralela, observamos cómo la esposa del presidente, Begoña Gómez, se sienta en el banquillo judicial acusada por un sinfín de delitos públicos. Todo ello bajo la sombra indultada de los ERE andaluces, donde más de 680 millones de euros malversados son hoy reescritos desde las alturas del Tribunal Constitucional para garantizar la impunidad de la casta política socialista.

Pero la traición alcanza su cota más dramática cuando afecta a la soberanía de la patria. Lo acontecido en la ciudad autónoma de Ceuta constituye un acto descarado de rendición ante Marruecos. Asistir al goteo incesante y masivo de fronteras reventadas, mientras la población ceutí vive amedrentada y con los niños sin poder disfrutar de sus playas durante el verano, es intolerable. Las informaciones procedentes de los propios mandos de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas ratifican que se dieron órdenes directas de no actuar con la firmeza requerida para repeler a los invasores. Se maniató a quienes custodian nuestros bordes territoriales mientras el presidente del Gobierno disfrutaba de un mes de plácidas vacaciones. Pagadas por todos, dicho sea de paso.

Esta permisividad no es incompetencia: es cálculo demográfico y electoral. Se busca importar bolsas masivas de población dependiente, adoctrinarlas en el subsidio y concederles la nacionalización exprés mediante regularizaciones masivas y la perversión de la Ley de Memoria Democrática.

Frente a semejante escenario de emergencia nacional, la abstención o el desahogo pasivo en las redes sociales ya no son una opción. No podemos permitir que Pedro Sánchez siga cachondeándose de nosotros, los españoles, mientras nos asfixia a impuestos, liquida la justicia y cede nuestra soberanía a Marruecos y a sus socios separatistas.

Por todo ello, el próximo sábado 26 de septiembre de 2026 debe marcar un punto de inflexión irreparable. Convocada por la plataforma Sociedad Civil Española, la 2ª Marcha por la Dignidad en Defensa de España no es una manifestación más: es una llamada a filas de la España real. Bajo la consigna rotunda de que "no nos hemos ido de vacaciones en defensa de España", miles de compatriotas saldremos a la calle para clamar un "¡Basta ya!" unánime a la invasión de Ceuta, al expolio fiscal y a la corrupción que nos gobierna.

De 10:00 a 14:00 horas, la marea humana recorrerá el corazón de la capital. Partiendo desde la Plaza de Cibeles, marcharemos por la Calle de Alcalá, atravesaremos la Gran Vía y desembocaremos en la Calle de la Princesa hasta alcanzar el Arco de la Victoria en Moncloa. Tiene que ser una demostración de fuerza tan atronadora y masiva que haga retumbar las paredes del complejo presidencial.

Desde mi Granada, desde Ceuta, desde Melilla y desde cada rincón de España, debemos volcar a la Sociedad Civil Española en Madrid. Tienen que acudir los trabajadores maltratados por el fisco, los padres que ven amenazado el futuro de sus hijos, los jóvenes despojados de sus sueños y cada español que conserve el más mínimo orgullo por su tierra. No les cedamos el espacio. No les permitamos decir que fuimos cuatro descontentos. El 26 de septiembre nos jugamos el derecho a seguir siendo dueños de nuestro propio destino.

¡Por la dignidad, por la libertad y por nuestro futuro: todos a Madrid!


Noticias relacionadas

Pedro Sánchez y la controversia en Ceuta: ¿traición o estrategia?

SEAT: cuando España fabricaba coches y no excusas

¿Todos con Ceuta? Parece que no

Sánchez, el ministro de Asuntos Españoles del Gobierno de Marruecos

Las joyas de Zapatero: cuando el socialismo pierde el brillo

Marlaska no sabía nada: el escándalo de un Gobierno que exculpó a Marruecos mientras la Policía apuntaba a Rabat

Nosotros

  • Quienes Somos
  • Autores
  • Donar
  • RSS

Privacidad

  • Política de Privacidad
  • Política de cookies
  • Aviso legal

Contacto

  • administracion@edatv.com
PUBLICIDAD
EDATV News logo
TwitterInstagramYouTubeTikTok