El estudio ha sido elaborado por el Consejo Económico y Social de Castilla y León a partir de una encuesta realizada a 520 personas de 49 nacionalidades distintas
Un informe sobre la situación de la población inmigrante en Castilla y León refleja que su situación laboral presenta importantes dificultades. El estudio ha sido elaborado por el Consejo Económico y Social de Castilla y León a partir de una encuesta realizada a 520 personas de 49 nacionalidades distintas.
El documento señala que únicamente cuatro de cada diez inmigrantes encuestados se encuentran actualmente trabajando. Esta realidad se traduce en que un 28 por ciento depende de ayudas y prestaciones sociales para poder cubrir sus necesidades básicas ante la falta de ingresos suficientes.
Entre quienes tienen empleo, el 39 por ciento cuenta con contrato indefinido, mientras que el 25 por ciento trabaja con contrato temporal. A estas cifras se suma un 9,5 por ciento que desarrolla su actividad como autónomo, lo que refleja una distribución laboral marcada por la inestabilidad.
Foto: S. García
El informe también pone el foco en la economía sumergida, ya que alrededor de dos de cada diez trabajadores inmigrantes reconoce que desempeña su actividad sin contrato. Este fenómeno afecta con mayor intensidad a la población de origen latinoamericano, donde el 25,8 por ciento trabaja en estas condiciones.
Por sectores, el estudio detalla que el empleo inmigrante se concentra principalmente en los cuidados, con un 15,1 por ciento, seguido de la hostelería con un 13,6 por ciento y el sector de la limpieza con un 12,1 por ciento. Estas actividades representan la principal vía de acceso al mercado laboral para este colectivo.
El análisis muestra además diferencias en función del género. En el caso de las mujeres inmigrantes, los sectores más habituales son el de cuidados, con un 22,7 por ciento, y el de limpieza, con un 16,4 por ciento, ambos con una alta presencia femenina.
En el caso de los hombres, el informe señala que la industria concentra el 15,2 por ciento del empleo, mientras que la agricultura y la ganadería alcanzan el 13,6 por ciento, convirtiéndose en los ámbitos laborales más frecuentes entre la población masculina inmigrante.
Foto: S. García
El estudio incluye también la valoración de los servicios públicos por parte de los encuestados. Las urgencias sanitarias reciben una puntuación mayoritaria positiva, ya que el 60 por ciento las considera muy buenas o buenas, mientras que un 20,5 por ciento las califica como aceptables.
Por su parte, la atención hospitalaria también obtiene una valoración elevada, con un 59,3 por ciento de opiniones positivas entre los inmigrantes encuestados, situándose como uno de los servicios mejor valorados dentro del sistema sanitario.
Los datos recogidos reflejan una situación en la que la población inmigrante muestra voluntad de permanencia en Castilla y León, aunque su integración laboral se ve condicionada por la temporalidad, la informalidad y la dependencia de sectores concretos de actividad.