En el año 2019, el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska trazó un plan para auxiliar a cualquier zona de España en caso de inundaciones. El proyecto del ministro socialista se llevó a cabo en Huesca, en un escenario menos caótico que lo ocurrido en la Comunidad Valenciana. El ejercicio fue nombrado como Aragón 19.
El plan implementado en Huesca ensayó un escenario mucho menos trágico que el de Valencia, afectando solo a un pueblo en comparación con los 69 municipios impactados por la DANA. En Huesca, se desplegaron inmediatamente diversos recursos militares y policiales, con un total de 3.500 efectivos en las primeras 24 horas. Además, se activó un convenio bilateral de ayuda con Francia, algo que no se ha hecho en la catástrofe de Valencia.
En Huesca, la respuesta fue rápida y contundente, con ayuda internacional y el Gobierno liderando la gestión desde el primer momento. Esta sería la gestión esperada para las inundaciones causadas por la DANA en Valencia si el Gobierno hubiera actuado desde que se conoció la emergencia.
El ejercicio en Huesca, denominado Aragón 19 y coordinado por la UME, simuló una "emergencia de interés nacional" en Jaca. La situación ficticia fue mucho menos grave que la de Valencia, afectando únicamente a un pueblo. En contraste, la DANA ha devastado 69 municipios en Valencia, impactando un área habitada por 850.000 personas.
Todo lo que se pudo hacer y no se hizo
En ese simulacro, el Ministerio del Interior, a través de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, coordinó desde el primer momento el despliegue de diversos recursos.
Se activó el Plan Estatal de Protección Civil para el Riesgo de Inundaciones y la UME tomó inmediatamente el control del operativo. Lo que llevó a desplegar cerca de 500 efectivos, 141 vehículos y helicópteros en las primeras 24 horas.








