El Gobierno de Pedro Sánchez trabaja contrarreloj para intentar aprobar este martes un nuevo decreto de vivienda después de meses de negociaciones sin conseguir cerrar los apoyos necesarios. El Ejecutivo pretende llevar al Consejo de Ministros un paquete de diez medidas que presenta como urgente, aunque llega a las horas previas de la reunión sin garantizar siquiera un acuerdo entre los dos socios de la coalición.
La urgencia actual contrasta con el recorrido que acumula la iniciativa. El decreto ya estaba previsto antes del verano, pero el Gobierno decidió aplazarlo ante la falta de respaldo suficiente para garantizar posteriormente su convalidación en el Congreso.
Ahora, con la vivienda nuevamente en el centro de la presión política y social, Sánchez ha asegurado que su Ejecutivo trabaja “contra reloj” para sacar adelante el texto. El Gobierno vuelve así a intentar cerrar en cuestión de días un acuerdo que lleva meses sin conseguir amarrar.
Pedro Sánchez acelera ahora el decreto de vivienda mientras Sumar admite que el acuerdo sigue muy lejos
Diez medidas sobre la mesa y un Gobierno sin acuerdo interno
El Ministerio de Vivienda plantea actuar en diez ámbitos diferentes. Entre las propuestas aparecen una mayor protección frente a los desahucios, restricciones a determinadas compras realizadas por fondos, cambios en los contratos de alquiler y una regulación más estricta de los arrendamientos de temporada.
El paquete contempla también medidas fiscales, como aplicar IVA a los pisos turísticos, establecer bonificaciones para quienes reduzcan las rentas del alquiler, facilitar el acceso a la primera vivienda y rebajar el IVA asociado a la construcción de vivienda protegida permanente.
Sin embargo, el Ejecutivo afronta la víspera del Consejo de Ministros sin haber cerrado el respaldo de Sumar. El socio minoritario de la coalición sostiene que las posiciones continúan “muy lejos” y advierte de que no aceptará un texto que considere insuficiente.
La división interna añade todavía más incertidumbre a un decreto que después tendrá que superar el Congreso. El Gobierno necesita conseguir los apoyos parlamentarios suficientes para evitar que su nueva propuesta de vivienda termine bloqueada.
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Sánchez busca ahora desbloquear un decreto aplazado desde julio
El Ejecutivo intenta presentar el paquete como una respuesta ambiciosa a las dificultades de acceso a la vivienda, especialmente entre los jóvenes. El vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, ha defendido la necesidad de combinar medidas destinadas a incrementar la oferta con otras centradas en la regulación del mercado.
Sin embargo, la iniciativa llega después de sucesivos retrasos. El Gobierno pretendía aprobar el decreto en julio, pero terminó trasladándolo a septiembre al no disponer de los votos necesarios para convalidarlo posteriormente en el Congreso.
Dos meses después, el problema político continúa sin resolverse por completo. Sumar mantiene sus exigencias, Podemos rechaza un acuerdo de mínimos y el Ejecutivo sigue negociando para reunir una mayoría suficiente.