Documentos internos de Red Eléctrica revelan que la compañía ya había registrado señales de inestabilidad en la red eléctrica días antes del apagón del 28 de abril. Los datos apuntan a una serie de incidencias significativas que, aunque no derivaron en un corte general, afectaron infraestructuras clave y anticiparon lo que ocurriría seis días después.
El martes 22 de abril, Red Eléctrica incluyó en su boletín diario una veintena de desconexiones automáticas de plantas fotovoltaicas y líneas eléctricas entre las 19:01 y las 19:02 horas. Este fenómeno, registrado como “disparos trifásicos definitivos”, consiste en la desconexión completa de elementos de la red para evitar daños mayores por anomalías críticas.

Varios expertos del sector eléctrico han calificado estas incidencias como "poco habituales" y de notable impacto operativo, ya que no permiten una recuperación automática y requieren intervención manual. Todo ello, según ha publicado el diario El Mundo.
Estas perturbaciones, que también fueron identificadas en enero y marzo de 2025, fueron compartidas en los informes técnicos que la compañía estatal remite cada jornada a los agentes del sistema. Sin embargo, algunas fuentes del sector aseguran que, pese a los avisos enviados a Red Eléctrica, no obtuvieron respuesta.








