El Ejecutivo de Sánchez modificó los compromisos vinculados a los fondos europeos y sustituyó objetivos de inversión por contratos adjudicados, mientras sigue pendiente la renovación del sistema de seguridad del AVE Madrid-Sevilla
El Gobierno de Pedro Sánchez modificó los compromisos de inversión ferroviaria incluidos en el Plan de Recuperación, después de las dificultades para acreditar ante la Comisión Europea el cumplimiento de objetivos valorados en 2.400 millones de euros. Los cambios permitieron sustituir determinadas exigencias de inversión por compromisos de adjudicación de contratos públicos.
Según ha publicado OKDIARIO, el Ministerio de Transportes reformuló los hitos vinculados a la financiación europea para facilitar el cumplimiento del programa. La modificación afectó a inversiones relacionadas con la modernización de la red ferroviaria española, incluida la implantación de nuevos sistemas de seguridad.
La información adquiere especial relevancia tras los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Urda (Toledo), que han dejado decenas de fallecidos y han reabierto las críticas a la gestión de Óscar Puente. El Ejecutivo debe explicar por qué determinadas actuaciones continúan pendientes pese a los recursos europeos comprometidos.
El Gobierno cambió el Plan de Recuperación al no poder justificar 2.400 millones de inversión ferroviaria ante Bruselas
Sánchez sustituyó objetivos de inversión por contratos adjudicados
En la documentación presentada ante Bruselas en 2023, España había vinculado 2.400 millones de euros a dos hitos del Plan de Recuperación. El primero, identificado como hito 85, contemplaba 1.400 millones, mientras que el segundo, el hito 88, incluía otros 1.000 millones.
Sin embargo, el Gobierno modificó posteriormente los criterios para acreditar su cumplimiento. En lugar de mantener los compromisos iniciales de inversión, los nuevos objetivos pasaron a centrarse en la adjudicación de 144 y 188 contratos públicos, respectivamente.
Esta modificación permitió reformular las condiciones asociadas a los desembolsos europeos, aunque la adjudicación de un contrato no implica necesariamente que las obras estén terminadas.
El cuarto pago del Plan de Recuperación, inicialmente previsto para comienzos de 2023, terminó materializándose en julio de 2024. El retraso y los cambios introducidos alimentan las preguntas sobre la planificación de las inversiones ferroviarias del Ejecutivo.
El Gobierno cambió el Plan de Recuperación al no poder justificar 2.400 millones de inversión ferroviaria ante Bruselas
La renovación del sistema de seguridad del AVE sigue pendiente
Entre las actuaciones vinculadas a estos compromisos figuraba la implantación del sistema europeo ERTMS en la línea Madrid-Sevilla, destinado a sustituir el antiguo LZB, utilizado desde la inauguración del corredor en 1992.
Sin embargo, la modernización continúa sin completarse, pese a los plazos inicialmente previstos. Precisamente, una avería del LZB desencadenó la detención de varios trenes antes del accidente de Urda, aunque las causas definitivas del choque siguen bajo investigación.
La gestión de estos fondos también vuelve a situar bajo presión a Óscar Puente y Adif, especialmente porque esta última y Adif-Alta Velocidad figuran entre los principales beneficiarios de los recursos europeos destinados al transporte.
El Gobierno deberá aclarar cómo ha ejecutado las inversiones comprometidas y qué actuaciones permanecen pendientes. Los cambios del Plan de Recuperación no demuestran por sí solos un uso irregular de fondos, pero plantean interrogantes sobre el cumplimiento efectivo de los proyectos ferroviarios.