El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha puesto el foco en las consecuencias personales y políticas que tendrá que afrontar tras la tragedia ferroviaria de Urda (Toledo). En plena polémica por la seguridad de la red ferroviaria española, el dirigente socialista ha lamentado el desgaste que prevé sufrir durante las próximas semanas, especialmente por la proximidad de las elecciones generales.
"Sé el calvario al que me van a someter, encima en campaña electoral", ha afirmado ante los periodistas, adoptando un discurso victimista mientras aumentan las peticiones de responsabilidades políticas por los accidentes de Urda y Adamuz.
Las palabras del ministro llegan en un momento especialmente delicado, marcado por las víctimas mortales de ambos siniestros y las dudas sobre el funcionamiento de las infraestructuras ferroviarias. Sin embargo, Puente ha dedicado parte de sus explicaciones a anticipar las críticas que recibirá y las dificultades que estas supondrán para su situación política.
Puente condiciona su dimisión a los intereses del PSOE
Lejos de plantear una renuncia por la crisis ferroviaria, el titular de Transportes ha defendido su continuidad en el Ejecutivo de Pedro Sánchez y ha dejado claro que su posible dimisión dependería del perjuicio que pudiera ocasionar al proyecto socialista.
"Yo soy una persona muy pequeña para el proyecto político del que soy parte", ha señalado durante su intervención.
"Yo soy una persona muy pequeña para el proyecto político del que soy parte"
Con estas declaraciones, Puente ha tratado de presentar su permanencia en el Ministerio como una decisión vinculada a un compromiso político más amplio, en lugar de centrar sus explicaciones exclusivamente en las responsabilidades derivadas de la gestión ferroviaria.
El ministro también ha reconocido que comparte con Sánchez la gravedad de que se hayan producido dos accidentes de estas características en menos de un año. No obstante, ese reconocimiento no ha modificado su decisión de permanecer al frente del departamento.
"La decisión que he tomado es seguir adelante", ha asegurado, confirmando que no tiene intención de abandonar el Gobierno por el momento.
Reconoce la desconfianza de los viajeros, pero rechaza abandonar el cargo
Durante la comparecencia, Puente también ha sido interrogado por la pérdida de credibilidad del sistema ferroviario español tras las últimas tragedias.
El ministro ha admitido que la preocupación de los pasajeros es evidente y que sería imposible negar el deterioro de la confianza en el transporte ferroviario.
Sin embargo, ha rechazado que esta situación deba traducirse en su dimisión y ha insistido en que se considera capacitado para recuperar la seguridad y la confianza de los usuarios.
Para respaldar su postura, ha afirmado que él mismo continuaría viajando en tren y ha señalado que cuenta con el apoyo del presidente del Gobierno.
De esta manera, Puente ha defendido su capacidad para gestionar la crisis mientras las investigaciones continúan tratando de esclarecer las circunstancias de los accidentes.