La acampada de la Puerta del Sol comienza a dejar una factura que ya se mide directamente en las cajas de los establecimientos. Dos semanas después de que aparecieran las primeras tiendas de campaña, trabajadores de negocios del entorno denuncian caídas de facturación que alcanzan el 60%, mientras algunos establecimientos optan por bajar sus persianas antes de tiempo.
El problema ya no es únicamente cuánto vende cada comercio, sino cuánto tiempo puede prolongarse la situación. La protesta comenzó el 26 de septiembre y ha terminado convirtiendo uno de los principales escaparates comerciales y turísticos de Madrid en un enorme campamento sin una fecha anunciada para su retirada.
La acampada de la Puerta del Sol causa estragos en los comercios de la zona
Caída en las ventas
Los efectos varían dependiendo del establecimiento. En una conocida cadena de cosmética, trabajadores de algunos estands sitúan la caída de ventas alrededor del 40%. Aseguran que el flujo habitual de compradores se ha reducido notablemente y describen otro problema añadido: el estado del entorno durante las primeras horas del día.
Según el testimonio recogido por este periódico, los trabajadores llegan a utilizar lejía en los accesos para combatir el mal olor. Cuando se convocan concentraciones por la tarde, algunos establecimientos adelantan además el cierre ante la entrada de manifestantes en los locales.
La preocupación aumenta porque los propios organizadores descartan, por ahora, poner fecha al final de la acampada. Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas, ha defendido la continuidad de las movilizaciones y la preparación de una huelga general por la vivienda durante noviembre.
El precedente tampoco tranquiliza al comercio madrileño. Durante los 28 días que duró la acampada del 15-M en 2011, los comerciantes denunciaron pérdidas de aproximadamente 30 millones de euros.
Quince años después, Sol vuelve a enfrentarse al mismo interrogante: cuánto puede costar mantener indefinidamente una acampada en uno de los puntos comerciales con mayor tránsito de España. Y esta vez algunos negocios ya empiezan a poner cifras a la respuesta.