Carles Puigdemont habría decidido retrasar su regreso a Cataluña hasta después de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, pese a que su situación judicial podría permitirle volver antes. Así lo publica El Confidencial, que sitúa el retorno del expresidente catalán antes de Navidad.
La decisión llega después de que el magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena retirase las órdenes de detención vinculadas a la causa del procés. Según la información del citado medio, está previsto además que el Supremo archive la causa contra Puigdemont la próxima semana, lo que despejaría definitivamente el escenario para su vuelta.
Sin embargo, el expresidente de la Generalitat habría optado por mantenerse fuera de España durante toda la campaña del 29N. De esta manera, Míriam Nogueras afrontaría como principal referente de Junts unas elecciones generales en las que el partido parte con el reto de conservar su actual representación parlamentaria.
Puigdemont habría explicado sus planes el pasado lunes durante una reunión de la permanente de Junts celebrada en Waterloo. Su intención, según El Confidencial, sería separar su regreso de la campaña electoral y dotarlo de un significado político e institucional propio.
La decisión ya habría sido trasladada también a personas de su círculo más cercano. Dentro de Junts, sin embargo, existen voces partidarias de adelantar su vuelta y aprovechar electoralmente su presencia en Cataluña.
La decisión ya habría sido trasladada también a personas de su círculo más cercano
Algunos dirigentes incluso habrían planteado que Puigdemont formase parte de las candidaturas del partido, con la posibilidad de encabezar la lista por Girona. El expresidente catalán habría rechazado esa opción.
Su retorno tampoco implicaría asumir un papel protagonista en el Parlament. Según la misma información, Puigdemont no pretende ejercer como líder de la oposición, pese a las peticiones internas para que asumiera esa función e intentase reforzar al grupo parlamentario de Junts.
El calendario elegido ha provocado además críticas dentro de sectores del partido enfrentados con la actual dirección. Estas voces interpretan que la ausencia de Puigdemont durante la campaña coincide con un momento electoral complicado para la formación.
Según los sondeos citados por El Confidencial, Junts se enfrenta al riesgo de perder entre dos y tres de los siete diputados que tiene actualmente en el Congreso.
Puigdemont, por su parte, ya ha comenzado a presentar públicamente el final de su etapa en Bélgica. En un discurso pronunciado en Bruselas, dio por terminada la etapa que él mismo ha definido como de “represión española” y se refirió a las consecuencias que su estancia en Waterloo ha tenido para su actividad política.
“Ha perjudicado nuestros proyectos políticos, que hemos tenido que defender ante los ciudadanos a menudo con las manos atadas a la espalda”, afirmó.