La reciente aprobación de la Ley de Amnistía en España ha desencadenado una ola de críticas y controversias en todo el país, que puesto en el centro de la atención pública la figura del rey Felipe VI.
Su majestad Felipe VI se encuentra en una posición extremadamente delicada. Su papel constitucional lo obliga a mantenerse al margen de la política, pero la firma de la Ley de Amnistía lo coloca en una encrucijada.
El monarca ha pasado meses consultando con su entorno de confianza y con personalidades relevantes de la sociedad española. Incluyendo miembros de la judicatura, altos mandos del Ejército y empresarios de renombre. Incluso ha hablado en privado con su padre, el rey emérito Juan Carlos I, para tomar una decisión informada.

El problema reside en que el Rey está maniatado por el papel de árbitro que le reconoce la Constitución y por el que tiene que mantenerse al margen de la trifulca política.
De hacer lo contrario, comentan en la Zarzuela, generaría el caldo cultivo perfecto para provocar la caída de la institución. Los diarios de la izquierda radical han publicado encuestas sobre monarquía o república con resultados muy ajustados. No es baladí.
Saben que ahora en este período de máxima polarización, con la sociedad partida en dos, el jefe del Estado tendrá que tomar una decisión salomónica: decidir si cumple con su rol constitucional y firma la Ley de amnistía que emane de la Cámara Baja o negarse a ello y provocar un choque institucional sin precedentes que ponga en peligro a la Casa Real. Y todo ello con una presión ya no solo de la izquierda sino de algunos de las más fieles monárquicos que piden al Rey que pare el golpe de Sánchez.

La desesperación entre los españoles que se sienten desamparados ante Sánchez es tal que estos buscan la protección del monarca.
Muchos callan y aceptan con resignación que el Rey no puede hacer nada, pero otros comienzan a criticar la parálisis del Rey. Lo hacen en los bares, en sus trabajos, en sus encuentros familiares y en protestas que se han producido por toda España.







