Castilla y León cerró el primer semestre de 2026 con una deuda de 14.778 millones de euros
Castilla y León cerró el primer semestre de 2026 con una deuda de 14.778 millones de euros, una cifra equivalente al 18,3% de su Producto Interior Bruto (PIB) y situada por debajo de la media del conjunto de las comunidades autónomas.
Según los datos correspondientes al 30 de junio de 2026, el endeudamiento autonómico medio alcanzaba el 20,4% del PIB, por lo que Castilla y León se sitúa 2,1 puntos porcentuales por debajo.
Los 14.778 millones acumulados por la Comunidad representan, además, el 4,16% de los 355.241 millones de euros que suma el endeudamiento de todas las autonomías españolas.
La evolución registrada durante el primer semestre responde, según la información facilitada, a la decisión de anticipar la cobertura de las necesidades de financiación del ejercicio ante la evolución de los tipos de interés.
Dentro de la deuda contabilizada se incluyen también 185,8 millones de euros en créditos reintegrables concedidos a empresas, otros 174,2 millones correspondientes al denominado factoring sin recurso y 223,7 millones vinculados a proyectos de colaboración público-privada.
La deuda pública concentra el mayor porcentaje
Las emisiones de deuda pública constituyen la principal fuente de financiación dentro de la cartera de Castilla y León. A finales de junio alcanzaban los 3.900 millones de euros, equivalentes al 26,4% del total.
También tienen un peso relevante organismos financieros multilaterales como el Banco Europeo de Inversiones y el Banco de Desarrollo del Consejo de Europa, con préstamos que suman 1.665,6 millones de euros, el 11,3% del endeudamiento autonómico.
Por su parte, la deuda correspondiente al Fondo de Facilidad Financiera asciende a 1.186,9 millones de euros, alrededor del 8% del total, procedente del préstamo formalizado en 2020.
La inmensa mayoría del endeudamiento, el 95,6%, corresponde a la Administración General de la Comunidad. El 4,4% restante se distribuye entre universidades, organismos autónomos, entidades públicas y empresas públicas, entre otros organismos.
Otro de los elementos destacados es el plazo de vencimiento. El 98,8% de la deuda está formalizado a largo plazo, mientras que únicamente un 1,2% corresponde a operaciones a corto plazo.
En cuanto a los intereses, un 64,9% está contratado a tipo fijo y el 35,1% restante a tipo variable. Toda la deuda de Castilla y León está denominada en euros.
Moody's mantiene el rating A3
La situación financiera de la Comunidad llevó a Moody's a elevar en septiembre de 2025 su calificación crediticia hasta A3, rating que posteriormente mantuvo en su revisión del pasado mes de julio.
A las cifras anteriores tampoco se añade deuda correspondiente a empresas públicas autonómicas situadas fuera del perímetro del Sistema Europeo de Cuentas (SEC 2010).
El conjunto de las comunidades acumula 4.566 millones de euros por este concepto, mientras que Castilla y León no tiene asignada ninguna cantidad adicional.
Si se tiene en cuenta el conjunto del sector público autonómico, la ratio media de deuda sobre el PIB asciende al 20,7%, frente al 18,3% registrado por Castilla y León. La Comunidad queda así 2,4 puntos porcentuales por debajo de la media.