Este viernes se oficializa el adiós de Ada Colau al Ayuntamiento de Barcelona. Marcando el cierre de una etapa política que ha dejado un legado más controvertido que celebrado.
La exalcaldesa, que asumió el cargo en 2015 en un contexto de cambio social impulsado por el movimiento 15-M. Se despide entre críticas y reflexiones sobre las élites que han marcado su gestión.
En su último discurso, Colau se refirió a las "élites provincianas, mediocres y avariciosas" de la ciudad. Mientras su salida se ve opacada por las recientes declaraciones de la presentadora Aída Nízar, quien la acusó de encubrir los abusos de Íñigo Errejón.
Ada Colau: De Activista a Alcaldesa, Colau llegó a la alcaldía con la promesa de transformar Barcelona. Respaldada por su activismo social y su vinculación a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Sin embargo, tras ocho años de mandato, su legado es objeto de críticas tanto desde la derecha como desde la izquierda, destacando especialmente su fracaso en el ámbito de la vivienda.

El Gran Fracaso
La Vivienda Uno de los puntos más criticados de su gestión ha sido la incapacidad para abordar el grave problema de la vivienda en Barcelona. A pesar de prometer medidas efectivas para controlar los precios de los alquileres y fomentar la construcción de vivienda asequible. El precio medio del alquiler aumentó en 400 euros desde su llegada, un incremento del 50%.
Esta situación se vio agravada por la paralización del sector de la construcción y la incapacidad de implementar un modelo turístico sostenible. Que enfrentara la masificación en la ciudad.








