La mañana del lunes 19 España desayunaba un café con hiel. Hiel para todos los españoles, y en dosis elevadas.Reconocemos a qué sabe ese café. Lo sabemos porque no hace tanto tomamos una taza de hiel de DANA de Valencia, también otra de incendios forestales intencionados en Castilla y León, otra de gran apagón nacional, por no contar la taza Canaria con sabor a auténtico volcán de la Palma y la de sabor a ensayo de laboratorio.
El amargor intenso de ver de nuevo familias rotas por una tragedia es una sensación que retuerce el alma como cicuta en el estómago. Recuerdo que esta taza de sabor a tren, ya la tomé una vez, también una mañana. Ese día… ese día pasó y sigue en mi retina. Esa era mi primera taza con sabor a tren.
Lamento profundamente cada una de las heridas, algunas se curarán con el paso del tiempo dejando quizás una pequeña cicatriz; pero otras, esas 45, por ahora, jamás se curarán porque esas dejan un vacío que no se llena. Nunca.
A diferencia de otras tragedias que hemos vivido, ésta se podía haber evitado. Se habría evitado si en lugar de enchufar a las putas del anterior ministro de Transportes, hoy en la cárcel, en Adif se hubiese invertido en personal cualificado. Si en lugar de meter con calzador a Isabel Pardo de Vera como presidenta de Adif, quien está imputada precisamente porque hay sospechas de posible fraude de las licitaciones que sacó en su mandato en el tramo de Adamuz en Córdoba, se hubiese puesto a un técnico profesional e íntegro, y no a una palmera del Sanchismo, esto no habría pasado.
Si en lugar de haber colocado a Koldo como asesor (presuntamente) cobrando 6.000€ al mes en una de las empresas de la UTE que se encargó de las obras de ese tramo y de comprar la piedra en la cantera donde “casualmente” su exmujer trabajaba, se hubiese comprado a una cantera con homologación para tales efectos, así como no haber abaratado los costes de las soldaduras… no estaríamos hoy llorando por las vidas perdidas.
Hay quienes dicen que no se tiene que politizar esta tragedia, pero es que cuando la corrupción política se paga con vidas, no hay discusión.








