La Inspección Técnica de Vehículos (ITV) es un examen obligatorio que todos los conductores deben pasar. El objetivo es garantizar que sus vehículos cumplen con las normativas de seguridad y emisiones establecidas por la Dirección General de Tráfico (DGT).
Realizar un mantenimiento regular de tu vehículo es la mejor manera de asegurarte de que pasará la ITV sin problemas. Y, si tienes dudas sobre el estado de tu coche, es recomendable llevarlo a un taller de confianza antes de la inspección. A pesar de ello, muchas veces no se supera la prueba por motivos totalmente evitables.
Los 5 motivos por los que pueden dejarte sin pasar la ITV
No pasar la ITV puede resultar en multas y la imposibilidad de circular con tu vehículo. Sobre dicha prueba, hoy te explicamos las cinco razones más comunes por las que te pueden echar para atrás en la ITV y qué necesitas para aprobarla. Estos motivos vienen recogidos en un estudio del Instituto de Seguridad del Vehículo Automóvil Duque de Santomauro, de la Universidad Carlos III de Madrid.
Problemas con el sistema de iluminación
Uno de los motivos más frecuentes por los que los conductores no pasan la ITV es debido a problemas con el sistema de iluminación. Esto incluye faros delanteros y traseros, luces de freno, intermitentes y luces de matrícula.

Si alguna de estas luces no funciona correctamente, es probable que no pases el examen. Para evitar este problema, revisa todas las luces de tu vehículo antes de acudir a la ITV.
Neumáticos en mal estado
Los neumáticos son esenciales para la seguridad en la carretera. Si los neumáticos de tu coche están desgastados o presentan daños visibles, no pasarás la ITV.








