Llegábamos a esta cuarta cita del campeonato, GP de Bahrein, con Norris primero seguido a tan solo un punto por Verstappen. Norris volvió a sacar esa versión fallona que le costó el campeonato el año pasado y Verstappen sucumbió a un mal coche y peor suerte. En esa bruma de incertidumbre, se alzó Piastri para dar un golpe sobre la mesa y demostrar que él también puede reinar.
El australiano completó el fin de semana perfecto, pole, victoría y firme presentación de su candidatura al título. Por contraparte, Norris que ya había hecho una discreta qualy (6º), fallaba en los momentos clave de la contienda y se avocaba al fracaso. Es sorprendente cómo con el mismo coche y teniendo Lando bastantes más años de experiencia, sea Óscar el que esté dando mejor impresión de momento.
De remontada a fracaso
Norris partía desde una posición comprometida, sexto, para sus intereses mundialistas tras una mala qualy el sábado. Aun así el británico empezaba de forma inmejorable pasando de sexto a tercero en la salida, lo cual nos ilusionaba con ver un fratricidio naranja. Pero ni más lejos de la realidad, Lando se encontraba con un obstáculo insalvable llamado Russell que le amargaría la fiesta toda la carrera.
Norris pasó de pelear por la segunda posición y quien sabe si la victoria, al verse superado por un Leclerc con mejor estrategia (raro de ver en Ferrari). Aun así, lo mejor estaba por llegar ya que en la vuelta 32, Tsunoda se convertía en kamikaze destrozando el coche de Sainz. Safety Car y emoción hasta el final, en cambio, Carlos tuvo que retirar el coche y el japonés de Red Bull se iba de rositas.

Cuando parecía que podría arreglar su pifia, Norris volvía a las andadas y se complicaba la vida de sobremanera. En la reanudación, no solo no podía con Leclerc, sino que le ganaba la posición Hamilton y ya sabemos que el heptacampeón nunca es plato de buen gusto. Tardo 15 vueltas en deshacerse de los men in red y con George tocado, la segunda posición todavía era factible.
Pero no era el día de Norris y un Russell con 20 vueltas largas de blando y el coche bajo mínimos, aguantó como un campeón. Lando tiene muchas asignaturas pendientes pero sobretodo la concentración y los cuerpo a cuerpo. No puedes tardar 15 vueltas en deshacerte de Leclerc fallando dos adelantamientos sencillos con el cohete de coche que llevas, lo siento Norris.








