Las dos chicas que han acusado al jugador, Rafa Mir, informaron a la Guardia Civil que el futbolista encerró a una de ellas en el baño de su casa. Y fue donde ocurrió la presunta agesión sexual.
Los hechos se han conocido, según el informe del Instituto Armado. En el documento, mencionado por EL MUNDO, una de las mujeres hizo la dura confesión.
La chica que acompañó al futbolista declaró que "la introdujo en el baño. Después comenzó lo peor, le cerró la puerta y puso el pestillo para que no pudiera salir". En sus declaraciones, las mujeres afirmaron que la chica estaba "en shock", comenzó a “llorar” y a suplicarle que la dejara salir.

De acuerdo con el testimonio de estas jóvenes, supuestamente, Rafa Mir ignoró las súplicas. Subrayan que, “la sentó en un lavabo y procedió a introducirle los dedos en la vagina sin quitarle la falda pantalón”. Ella le rogó que “la dejara irse porque su padre venía a recogerla”.
Asimismo, las jóvenes afirman que, en lugar de liberarla, Rafa Mir continuó realizándole tocamientos por todo el cuerpo. Añaden que lograron empujar al futbolista, abrir la puerta y salir del baño.







