La final de la Copa del Rey, celebrada en el estadio de La Cartuja, volvió a situar el foco en la polémica tras los pitos al himno nacional durante el acto protocolario previo al partido, en presencia de Felipe VI. El episodio, que se ha repetido en anteriores ediciones del torneo, ha generado una intensa reacción política y social, además de reabrir el debate sobre el uso del deporte como plataforma de expresión ideológica.
Desde RTVE han intentado paliar esos pitos y han señalado que se tratan de "liertad de expresión".
Los abucheos se produjeron en el momento en que sonaban los acordes del himno de España, uno de los instantes más solemnes del evento. Aunque no fue una protesta unánime, sí resultó lo suficientemente audible como para captar la atención de los asistentes y de la retransmisión televisiva, generando una inmediata oleada de comentarios en redes sociales.
La controversia no se limitó al interior del estadio. Horas antes del inicio del encuentro, en las inmediaciones de La Cartuja, se difundieron vídeos en los que se escuchaban cánticos ofensivos por parte de algunos aficionados, entre ellos expresiones como “puta España y puta Selección”. Estos hechos, atribuidos a un grupo reducido de seguidores, añadieron tensión a una jornada que debía estar marcada por el ambiente festivo.
La coincidencia de ambos episodios —los pitos al himno y los cánticos previos— ha intensificado el debate sobre los límites de la libertad de expresión en eventos deportivos y el respeto a los símbolos nacionales. Mientras algunos sectores consideran que este tipo de manifestaciones forman parte de la libertad individual, otros defienden que cruzan una línea al producirse en un contexto institucional y representativo como es una final copera.
En el plano político, las reacciones han sido diversas. Unos hechos, inadmisibles en un evento de carácter nacional. Otros, sin embargo, han optado por no pronunciarse públicamente en las primeras horas, lo que ha generado críticas por una supuesta falta de contundencia.
Expertos en sociología del deporte recuerdan que la final de la Copa del Rey ha sido históricamente un escenario donde se han producido este tipo de protestas, especialmente en partidos con una fuerte carga identitaria. No obstante, subrayan la importancia de preservar el respeto institucional en actos oficiales, más aún cuando cuentan con la presencia del jefe del Estado.