El Valencia Basket nació el 15 de julio de 1986. Cuarenta años de historia, de títulos, de alegrías y de alguna espina clavada. Pero ninguna noche como la de este miércoles.

Ante el Panathinaikos, con más de 16.000 personas en el Roig Arena y miles más frente a la pantalla gigante del auditorio, la taronja tiene la oportunidad de hacer algo que nunca ha conseguido: clasificarse para la Final Four de la Euroliga.
No es un partido más. Es el quinto y definitivo de una eliminatoria que ha sido la mejor actuación europea del club en toda su historia. Una campaña construida con trabajo, con carácter y con una plantilla que ha demostrado que Valencia puede medirse a los grandes del continente sin complejos.
La ciudad lo sabe. El ambiente en las horas previas al partido lo dice todo. Las calles huelen a naranja. El Roig Arena se prepara para vivir una de esas noches que no se olvidan.







