La Seguridad Social ofrece una serie de prestaciones vitales para muchas personas. Las personas que tengan una incapacidad permanente pueden percibir pensiones.
Tipos de incapacidad permanente
Esta pensión se dirige a personas que, por culpa de accidentes o enfermedades, no pueden desempeñar sus funciones en el trabajo como antes. Los beneficiarios ostentan diferentes grados de incapacidad en función de la gravedad. Hay un total de 4: parcial, total, absoluta y de gran invalidez.
La incapacidad permanente parcial corresponde al trabajador que tiene una disminución no inferior al 33% en su rendimiento laboral, pero puede hacer las tareas fundamentales. La incapacidad total impide al trabajador realizar las funciones de su puesto de trabajo, pero puede encontrar empleo en otro sitio.
La incapacidad permanente absoluta deja al trabajador incapacitado para cualquier profesión. Finalmente, la gran invalidez se acredita cuando se cumplen los requisitos de la absoluta, pero además la persona afectada necesita de otra persona para las actividades más básicas.








