La alcaldesa de València, María José Catalá, ha presentado este jueves la planta viaria definitiva del futuro bulevar García Lorca, el proyecto urbanístico más ambicioso que acomete actualmente el Ayuntamiento de la ciudad. Un paseo de 80.000 metros cuadrados en el que el 88% del espacio estará destinado a zona verde, peatones y ciclistas. Solo un 12% quedará reservado al tráfico rodado: dos carriles para coches en sentido sur y uno para autobuses públicos.

El concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, ha subrayado que la propuesta elegida no ha llegado por casualidad. El equipo municipal analizó 26 alternativas junto a una consultora externa y distintos servicios municipales, con macrosimulaciones y microsimulaciones de tráfico incluidas. La solución escogida reduce las emisiones de CO2 un 14% y los compuestos volátiles un 58%.
Los datos de movilidad avalan la propuesta. Con esta configuración, el tráfico en la calle San Vicente caerá un 41%, un 36% en la Carrera de Malilla y un 10% en Ausiàs March. Carbonell ha advertido que la saturación de esas vías "ya es próxima" y que el proyecto llega en el momento justo para anticiparse al incremento de movilidad que generarán los 8.300 nuevos pisos previstos en el entorno, con desarrollos como el Parque Central, San Marcelino o el Camí Real, que sumarán unos 16.000 nuevos habitantes.







