El juez del Juzgado número 3 de Toledo ha ordenado la prisión provisional de Juan Francisco, acusado del asesinato de un niño de 11 años en Mocejón. Se le imputa provisionalmente como presunto autor del delito de asesinato.
Tras resolver la situación procesal, el juzgado ha solicitado a Instituciones Penitenciarias el traslado del acusado a un centro adecuado a su situación de discapacidad. Además, se ha levantado el secreto de sumario del procedimiento judicial en curso.
Antes de tomar su declaración, el juez instructor solicitó un informe al médico forense, quien concluyó que era necesario un interrogatorio adaptado a la discapacidad del detenido. Esto, conforme al artículo 109 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LeCrim). Para ello, se nombró a una facilitadora que asistió al acusado durante toda su declaración, ayudándole a comprender y ser comprendido por el juez.

Además del informe forense inicial, el juez instructor ha decidido solicitar un dictamen forense sobre la imputabilidad del acusado, que deberá realizarse durante la instrucción del procedimiento judicial.
Lo curioso de todo esto tiene origen en las recientes declaraciones del padre de Mateo. En estas, asegura que, al momento de ser detenido, su hijo fue interrogado sin la presencia de un abogado. Lo que ha sido criticado por algunos, subrayando la discapacidad psíquica del 70% que tiene Juan Francisco.
Juan Francisco fue interrogado sin la presencia de un abogado y siguiendo "las indicaciones" de la Guardia Civil. Según ha dicho el padre, el que se ha quejado del procedimiento aplicado a su hijo.







