El delegado territorial de la Xunta en Ourense, Manuel Pardo, participó esta mañana en la constitución de la Comisión Provincial de Coordinación Policial de Lucha contra los Incendios Forestales para la campaña de 2026, que permanecerá operativa entre el 1 de julio y el 30 de septiembre, período declarado de alto riesgo de incendios forestales. El encuentro tuvo como finalidad coordinar las actuaciones conjuntas de prevención, vigilancia e investigación para combatir la actividad incendiaria.
En la reunión estuvieron presentes representantes de la Dirección Territorial de la Consellería de Medio Rural, de la Subdelegación del Gobierno, así como responsables de la Policía Autonómica, la Policía Nacional y la Guardia Civil.
Durante la sesión se expusieron los medios humanos y materiales que integrarán el dispositivo de lucha contra los incendios forestales de este año, además de las competencias de cada organismo dentro del Plan de prevención y defensa contra los incendios forestales de Galicia (Pladiga 2026). Asimismo, se revisaron los planes operativos previstos para la provincia y se puso de manifiesto la necesidad de mantener una actuación coordinada que abarque todas las fases de la lucha contra el fuego: detección, disuasión, investigación y extinción.
Manuel Pardo explicó que el dispositivo previsto para la provincia de Ourense será, en líneas generales, similar al del pasado año en cuanto al número de efectivos. Estará integrado por brigadas autonómicas y municipales, parques de bomberos y Grupos de Emergencias Supramunicipales (GES), a los que se sumarán la Unidad Militar de Emergencias (UME), efectivos del Seprona de la Guardia Civil, Policía Autonómica, Policía Nacional y equipos de investigación, todos ellos bajo el mando único de la Xunta de Galicia.
El delegado territorial incidió en la importancia de la coordinación entre administraciones y recordó que la Dirección Territorial de Medio Rural celebra comités policiales cada tres semanas para realizar el seguimiento de las actuaciones conjuntas en materia de prevención y lucha contra los incendios.
Tanto Manuel Pardo como el resto de representantes institucionales coincidieron en destacar la necesidad de reforzar la colaboración entre todas las administraciones implicadas con el objetivo de fomentar un cambio en el comportamiento social que contribuya a reducir los daños ambientales provocados por los incendios forestales. Asimismo, hicieron un llamamiento a la ciudadanía para extremar las precauciones y denunciar cualquier actividad incendiaria a través del teléfono gratuito y anónimo 900 815 085.
Pladiga 2026
El delegado territorial destacó que el Pladiga 2026 contempla la mayor inversión de su historia, con un presupuesto superior a los 213 millones de euros destinados a personal, prevención y extinción de incendios, lo que supone un incremento del 18 % respecto al ejercicio anterior.
Pardo explicó que el plan se estructura en cuatro grandes ejes: prevención; detección, disuasión, investigación y medidas correctoras; extinción; y formación.
En el ámbito de la prevención, está previsto actuar sobre una superficie de 33.880,41 hectáreas mediante la apertura y mantenimiento de cortafuegos, creación de fajas auxiliares, mejora de pistas forestales, quemas prescritas y actuaciones financiadas a través de distintas líneas de subvenciones dirigidas a prevenir los daños causados por los incendios forestales, además de las colaboraciones con las entidades locales.
A estas actuaciones se suma el convenio suscrito entre la Consellería de Medio Rural y la empresa pública Seaga para la gestión de la biomasa en las fajas secundarias, que presta apoyo tanto a los ayuntamientos como a los propietarios para facilitar el cumplimiento de sus obligaciones. Este acuerdo dispone de un presupuesto anual de 25 millones de euros, el doble que el año anterior.
En el marco de esta colaboración también se impulsará una estrategia de aldeas preparadas frente al fuego, mediante la organización de charlas informativas en parroquias priorizadas y en aquellas catalogadas como de alta actividad incendiaria. El objetivo es concienciar sobre la correcta gestión de las fajas secundarias y difundir recomendaciones de autoprotección en caso de incendio.
El Plan de detección, disuasión, investigación y medidas correctoras incorpora importantes novedades tecnológicas. Entre ellas destaca la puesta en marcha de la aplicación móvil Alume, disponible para dispositivos iOS y Android, que permitirá a la ciudadanía comunicar de forma rápida y sencilla la existencia de un incendio forestal. La aplicación posibilita enviar la ubicación exacta del foco, así como fotografías, grabaciones de sonido y otras observaciones que faciliten una detección temprana. Esta herramienta complementa el servicio habitual de emergencias 085.
Otra de las novedades es la ampliación en un 30 % de la red de videovigilancia, que alcanzará las 241 cámaras distribuidas en 111 localizaciones. Además, el sistema interno de gestión incorporará inteligencia artificial para detectar automáticamente columnas de humo y focos incipientes de incendio.
El plan también actualiza la relación de parroquias de alta actividad incendiaria (PAAI). En 2026 abandonan esta clasificación las parroquias de Santigoso, en A Mezquita, y Pardo de Limia, en Muiños, mientras que se incorporan once nuevas. De este modo, el total de PAAI asciende a 35, de las cuales 24 ya figuraban en la relación del año pasado. En 2025 la cifra era de 26.
En cuanto al Plan de extinción, el documento recoge la organización de los recursos humanos y materiales, así como su distribución territorial. Entre las principales novedades figura el refuerzo de la Unidad de Directores de Extinción, especializada en grandes incendios forestales, que pasa de seis a quince integrantes, además de la incorporación de 42 nuevas brigadas de cuatro componentes cada una para reforzar el dispositivo durante la temporada de máximo riesgo.
En conjunto, el operativo volverá a estar integrado por más de 7.000 personas, incluyendo tanto al personal propio de la Xunta como al perteneciente a otras administraciones.
En materia de medios materiales, el dispositivo contará con 16 nuevos bulldózeres destinados a labores preventivas y continuará mejorando las infraestructuras existentes mediante actuaciones en las bases aéreas actuales y la construcción de nuevas instalaciones, como la base de helicópteros de Lalín y el aeródromo de Valga.
También se reforzarán los medios aéreos con dos nuevos aviones de carga en tierra, un avión de coordinación y un helicóptero pesado. En total, la Consellería dispondrá de 24 aeronaves, a las que se sumarán las aportadas por el Gobierno central. Por tierra, el operativo contará con unas 380 motobombas y vehículos pesados, incluyendo los recursos autonómicos y municipales.
Por último, el Plan de formación mantiene el objetivo de seguir avanzando en la profesionalización y especialización del personal para disponer de un dispositivo cada vez más eficiente y preparado para afrontar las nuevas tipologías de incendios forestales. Durante este año se desarrollarán cursos especializados, acciones de entrenamiento e iniciativas formativas dirigidas tanto al personal de las entidades locales como a la ciudadanía. Estas actuaciones contarán con un presupuesto cercano al millón de euros.