El mandatario republicano aprovechó su llegada a la cumbre de la OTAN, celebrada en Ankara, para lanzar un duro reproche contra países como el Reino Unido, Alemania, Francia e Italia, a los que acusó de no responder cuando Washington solicitó apoyo en plena crisis de Oriente Medio
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar el tono contra varios de sus principales aliados europeos tras cuestionar su falta de respaldo durante la ofensiva militar estadounidense contra Irán. El mandatario republicano aprovechó su llegada a la cumbre de la OTAN, celebrada en Ankara, para lanzar un duro reproche contra países como el Reino Unido, Alemania, Francia e Italia, a los que acusó de no responder cuando Washington solicitó apoyo en plena crisis de Oriente Medio. Sus declaraciones vuelven a evidenciar las tensiones que atraviesa la Alianza Atlántica en un momento especialmente delicado para la seguridad internacional.
Durante una comparecencia ante los medios después de reunirse con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, Trump aseguró que la negativa de varios socios europeos demuestra un preocupante desequilibrio dentro de la OTAN. Según explicó, Estados Unidos destina enormes recursos económicos a la defensa colectiva, mientras algunos aliados, en su opinión, no están dispuestos a corresponder cuando Washington necesita respaldo militar o político. El presidente insistió en que la situación obliga a abrir un debate sobre el compromiso real de los miembros de la organización.
Donald Trump presidente de Estados Unidos
Trump afirmó que la actitud de los gobiernos europeos durante la ofensiva contra Irán sirvió como una prueba para medir el nivel de implicación de sus aliados. A su juicio, la respuesta recibida dejó en evidencia que muchos países esperan el apoyo de Estados Unidos en momentos de crisis, pero no están dispuestos a actuar de la misma forma cuando es la Casa Blanca la que solicita colaboración. Esa percepción alimenta desde hace años el discurso del mandatario republicano sobre la necesidad de revisar el funcionamiento de la OTAN.
El presidente estadounidense volvió a preguntarse públicamente por qué Washington continúa destinando cientos de miles de millones de dólares a la Alianza Atlántica si, llegado el momento, algunos socios rechazan participar en operaciones consideradas estratégicas por Estados Unidos. Sus palabras reflejan una de las principales líneas de su política exterior, basada en exigir una mayor implicación económica y militar del resto de los aliados occidentales.
Donald Trump presidente de Estados Unidos y el presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan
Las críticas también estuvieron dirigidas contra la postura adoptada por varios gobiernos europeos respecto al conflicto con Irán. Según Trump, Reino Unido, Alemania, Francia e Italia optaron por no involucrarse ni en la ofensiva militar ni en las iniciativas relacionadas con la reapertura del estrecho de Ormuz mientras continuaban los enfrentamientos en la región. Esa posición ha generado un nuevo foco de fricción entre Washington y varias capitales europeas.
Durante la rueda de prensa, Trump también fue preguntado por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, con quien mantiene una relación marcada recientemente por la tensión política. Aunque aseguró que la considera una buena persona, afirmó que la dirigente italiana cometió un error en su postura sobre Irán, una decisión que, según dijo, deterioró la relación entre ambos líderes.