En el PSOE de Andalucía andan a vueltas con la investidura, o no, de Juanma Moreno como presidente de la Junta. Cada vez son más las voces críticas que exigen a la secretaria general de los socialistas andaluces, María Jesús Montero, abandonar el ‘no es no’ en el que está instalada desde el pasado 17-M, y abrazar la idea de una abstención crítica que lleve de nuevo al PP a San Telmo pero sin nadie de la mano. ¿El objetivo? Conseguir a toda cosa que VOX no forme parte del próximo Ejecutivo andaluz.
Si hace unos días, era el veterano socialista y alcalde de Chiclana, José María Román, quien alzaba la voz y decía ante un micrófono lo que muchos regidores socialistas piensan, que el PSOE “no permita y avale un gobierno de PP con VOX para que la derecha sea aún más derecha”, enmarcando esta decisión en la “política útil” que considera deben hacer los socialistas, ahora es el sindicado UGT quien también se posiciona en este mismo sentido.
Así, el histórico brazo sindical de los socialistas, ha publicado una carta abierta dirigida a los andaluces, en la que carga con enorme dureza contra VOX con todo tipo de improperios y descalificaciones, sin ningún tipo de justificación, con la sola argumentación del odio y el sectarismo, y con un único objetivo: azuzar el miedo hacia los de Abascal.
Desde UGT, reclaman a todos los partidos que forman el arco parlamentario en Andalucía, incluido el PP, “que ejerzan un liderazgo responsable y que eviten formar gobierno con fuerzas antidemocráticas” a pesar de que ellos mismos reconocen, en el colmo de las incongruencias, que han “entrado en el Parlamento a través de unas elecciones”.
“La experiencia histórica nos ha demostrado que la entrada del fascismo en los gobiernos no es un gesto neutro”, aseveran.
Este sindicato pide a los grupos de izquierda, PSOE, Adelante y Por Andalucía, “tender puentes entre demócratas de verdad” ya que, según los sindicalistas “no se trata de afinidades ideológicas, no se trata de bloques, se trata de preservar el marco democrático que garantice que todas las opciones políticas puedan seguir compitiendo en libertad, con respeto a los derechos que nuestra Constitución y nuestro Estatuto de Autonomía consagran”, una curiosa argumentación cuando están buscando abiertamente dejar fuera a VOX del marco constitucional y estatutario.
Todo lo que no sea establecer ese cordón sanitario a los de Abascal en Andalucía, “sería asomarnos al abismo en el que ya han caído Castilla y León, Extremadura y Aragón”, aseguran desde UGT, “un abismo marcado por el rancio discurso de la prioridad nacional, por consejerías diseñadas para desregular sin límite y abrir la puerta a la desigualdad y a la pérdida de derechos básicos”, afirman.







