La actuación reciente de la UEFA ha desatado una intensa polémica en el ámbito futbolístico tras sancionar a un club por la exhibición de un tifo de carácter cristiano mientras, en paralelo, permitió la interrupción de un partido de Champions League para facilitar el cumplimiento del Ramadán a varios jugadores.
El organismo europeo ha multado al Estrella Roja de Belgrado con 40.000 euros por desplegar en su estadio una pancarta en la que los aficionados mostraban su devoción religiosa. Según la UEFA, el mensaje “no es apropiado para un evento deportivo”, lo que ha generado críticas por lo que algunos consideran un trato desigual hacia distintas expresiones religiosas.

Sanción por un mensaje religioso en la grada
El tifo en cuestión hacía referencia a la tradición cristiana serbia y conmemoraba la figura de San Simeón, una figura histórica relevante en el país. Bajo el lema “Que nuestra fe nos guíe hacia la victoria”, los aficionados del Estrella Roja mostraron un mosaico que, según el organismo regulador, vulnera las normas sobre mensajes en competiciones oficiales.
La sanción económica ha reabierto el debate sobre los límites de la expresión en los estadios y el papel de las instituciones deportivas en la regulación de contenidos simbólicos o ideológicos.
Pausas por el Ramadán en la Champions League
En contraste, durante la pasada edición de la Liga de Campeones, la UEFA permitió detener un partido entre el FC Barcelona y el SL Benfica para que los jugadores pudieran hidratarse en pleno Ramadán.
El encuentro, disputado en el estadio de Montjuïc el 11 de marzo de 2025, fue interrumpido en dos ocasiones durante la primera mitad por decisión del árbitro francés François Letexier. Estas pausas no respondían a condiciones climáticas extremas, como suele ser habitual, sino a la necesidad de permitir a los futbolistas romper el ayuno diario.








