El ejercicio arranca con las cuentas prorrogadas y un uso creciente de vías alternativas para sostener el gasto público. La ausencia de Presupuestos Generales ha obligado al Gobierno a recurrir a fórmulas alternativas para mantener el ritmo. Entre ellas destacan las modificaciones presupuestarias, que permiten ajustar las cuentas sin pasar por el Parlamento.
Según los últimos datos publicados por Hacienda, esta vía ha experimentado un crecimiento muy notable. Solo en los dos primeros meses del año, se han ampliado créditos por unos 25.600 millones de euros. La cifra contrasta con los 8.600 millones registrados en el mismo periodo del año anterior, lo que supone un incremento del 200% y triplica el volumen en apenas un año.

Este aumento refleja una mayor dependencia de mecanismos excepcionales para sostener el gasto público. Dentro del total movilizado, casi la mitad corresponde a remanentes de crédito acumulados previamente. En concreto, unos 12.000 millones proceden de incorporaciones de ejercicios anteriores no ejecutados, lo que permite reutilizar fondos sin necesidad de una nueva aprobación parlamentaria.
Se trata de una herramienta legal, aunque suele generar debate sobre la transparencia en la gestión del gasto. Otra de las fórmulas utilizadas son las ampliaciones de crédito, si bien este año su peso es menor. Hasta ahora, estas ampliaciones suman cerca de 800 millones de euros en lo que va de ejercicio, lejos del protagonismo que tuvieron el año pasado.







