Teresa Peramato, fiscal general del Estado, estaría planeando una fase de ascensos con una nueva convocatoria de 22 plazas para reorganizar toda la cúpula. Supuestamente, según ABC, estaría moviendo hilos para colocar a la mujer de su predecesor: el condenado Álvaro García Ortiz.
Se trataría de Pilar Fernández Pérez. Tal y como relata el diario, habría pedido una plaza de teniente fiscal de la Comunidad Autónoma de Galicia. Sin embargo, ABC explica que también estaría buscando una plaza para la jefa de la Fiscalía Provincial de Madrid, Pilar Rodríguez, quien llegó a estar imputada por la filtración de los datos del novio de Ayuso.
La mujer de García Ortiz
Pilar Fernández Pérez es una fiscal con experiencia en violencia de género y menores. En 2021 fue promovida como fiscal de primera categoría, adscrita a la Fiscal de Sala de Violencia sobre la Mujer, Teresa Peramato.
Este ascenso se produjo durante el mandato de Dolores Delgado, amiga de García Ortiz y entonces fiscal general. Antes de eso, su nombre había sonado como posible candidata para dirigir la Fiscalía Superior de Galicia. Allí trabajó en casos de violencia de género en Santiago de Compostela.
A lo largo de su carrera ha firmado diversos trabajos sobre Igualdad y legislación contra la violencia machista. Algo que la ha consolidado como una voz reconocida en su ámbito. También formó parte del Consejo Fiscal como vocal y secretaria durante el mandato de Cándido Conde-Pumpido.
En 2010 fue reelegida tras los comicios internos de diciembre de 2009, al presentarse por la Unión Progresista de Fiscales (UPF), con 342 votos.
Una buena relación
Y es que Peramato y García Ortiz parecían tener una buena relación. Recordemos que en diciembre, durante su toma de posesión del cargo, la nueva fiscal general expresó su "respeto y admiración" hacia García Ortiz.
Durante el acto solemne, al que también asistió el ministro de Justicia, Félix Bolaños, Teresa Peramato expresó su compromiso de impulsar una reforma del modelo procesal penal, en línea con los objetivos de la Fiscalía.
En su intervención, subrayó asimismo la necesidad de reforzar la autonomía en ámbitos como el económico, presupuestario, digital, formativo y organizativo, y defendió que estos avances debían ir acompañados de mayores garantías de independencia, asegurando que trabajaría con firmeza para conseguirlos.