Mónica García, ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, estaría retomando una estrategia que en su momento también siguió Pablo Iglesias. La ministra confirmó el pasado sábado su intención de volver a presentarse a la presidencia de la Comunidad de Madrid en las próximas elecciones autonómicas, previstas para el año que viene.
De este modo, García estaría recuperando una estrategia ya conocida. Según El Debate, su candidatura podría estar también vinculada a la posibilidad de mantener un cargo público una vez concluya la actual legislatura.
Salvo un giro inesperado, el próximo año Mónica García dejará de percibir tanto su salario como médico como el de ministra.
Su retribución pasaría entonces a depender de su papel como diputada autonómica y portavoz de su grupo en la Asamblea de Madrid, lo que se traduciría en unos ingresos superiores a los 86.000 euros brutos anuales, según informa el medio citado.
El salario como diputada no dependería de una única partida. Recibiría 4.039,79 euros mensuales en 14 pagas por dedicación exclusiva —siempre que no compagine su labor parlamentaria con otro empleo—, a lo que se sumarían 2.105,86 euros mensuales durante otras 14 pagas en concepto de indemnización por su cargo como portavoz del grupo parlamentario. Todo ello elevaría su retribución total a 86.039,10 euros brutos anuales.
Esta cantidad es algo inferior a la que percibe actualmente como ministra de Sanidad, que según el último dato del Portal de Transparencia asciende a 90.527,31 euros anuales. En cualquier caso, seguiría situándose por encima de lo que obtendría si decidiera volver a ejercer como anestesista en el Hospital 12 de Octubre de Madrid.