El presidente aseguró que el Ejecutivo terminaría esta semana con más de 6.000 y añadió que su objetivo era llegar a “rozar las 10.000 plazas activadas” por si resultaban necesarias
El Gobierno ha terminado situando la dimensión actual de la crisis de Ceuta prácticamente en la misma cifra que Pedro Sánchez fijó apenas cuatro días antes como objetivo de capacidad de acogida: 10.000 personas.
El pasado 14 de septiembre, durante su entrevista en El Intermedio, Sánchez explicó que antes de las entradas masivas del 30 y 31 de julio Ceuta disponía de unas 500 plazas activadas. El presidente aseguró que el Ejecutivo terminaría esta semana con más de 6.000 y añadió que su objetivo era llegar a “rozar las 10.000 plazas activadas” por si resultaban necesarias.
Sánchez anunciando 10.000 plazas para inmigrantes en Ceuta
La cifra adquiere ahora otra dimensión. Este viernes 18 de septiembre, fuentes del Gobierno han trasladado que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad calculan que permanecen en Ceuta entre 9.000 y 10.000 inmigrantes.
Coincidencia o información que tenía Sánchez
No se trata de dos magnitudes idénticas: una mide capacidad potencial de acogida y la otra es una estimación policial de personas presentes en la ciudad. Pero el cruce permite dimensionar el desafío: el techo de plazas que Sánchez planteaba como 'colchón' de emergencia prácticamente coincide ya con el cálculo oficial de inmigrantes que quedan sobre el terreno.
El nuevo centro temporal instalado en el puerto únicamente dispone de 1.700 plazas. Con su ocupación, el Ejecutivo calcula que habrá unas 6.000 personas alojadas en recursos, dejando todavía entre 3.000 y 4.000 pendientes de acogida.
Moncloa asegura que habilitará nuevas ubicaciones, aunque por ahora no ha concretado dónde estarán. Sánchez mantiene como horizonte finales de año para estabilizar la situación bajo el mando único activado por el Gobierno.
La paradoja numérica queda así servida: las 10.000 plazas que el Ejecutivo preparaba “por si” eran necesarias se aproximan hoy al número máximo de personas que el propio Gobierno estima que siguen en Ceuta.