Miles de personas seguirán sin una plaza de acogida incluso después de la apertura de las nuevas instalaciones del puerto. El Gobierno trabaja con una estimación de entre 9.000 y 10.000 inmigrantes que continúan actualmente en Ceuta, según los cálculos elaborados a partir de la información recabada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La cifra, sin embargo, no constituye todavía un censo definitivo. Las autoridades tienen dificultades para determinar el número exacto debido a la dispersión de personas por distintos puntos de la ciudad, especialmente en zonas de monte y en inmuebles situados fuera de los dispositivos oficiales.
Tampoco es posible atribuir automáticamente esos entre 9.000 y 10.000 migrantes a las entradas registradas a finales de julio. El propio Ejecutivo contempla que una parte pudiera encontrarse en Ceuta desde antes de aquellos episodios fronterizos.
La magnitud del problema de alojamiento se ha hecho especialmente visible este viernes. Policía Nacional y Guardia Civil han puesto en marcha el operativo para trasladar a personas que permanecían en las playas de Benítez y El Trampolín hasta las instalaciones provisionales levantadas en el puerto.
La magnitud del problema de alojamiento se ha hecho especialmente visible este viernes
El recinto portuario dispone de alrededor de 1.700 plazas, una capacidad insuficiente para absorber a todas las personas que permanecían en los asentamientos. Durante las primeras horas se produjeron carreras y momentos de tensión ante la intención de numerosos migrantes de conseguir una cama.
Con la incorporación de esas plazas, los distintos recursos habilitados por las administraciones permitirán dar alojamiento a aproximadamente 6.000 personas, según los cálculos recogidos en la información facilitada. La diferencia respecto a la estimación total deja todavía a varios miles fuera de los centros.
Ese desfase obliga al Ejecutivo a preparar nuevas ubicaciones. Pedro Sánchez ha avanzado que se habilitarán más espacios, aunque por el momento no se ha detallado públicamente cuáles serán ni cuándo podrán comenzar a recibir personas.
La situación en las playas tampoco queda necesariamente resuelta con el traslado. El Gobierno ya había conseguido anteriormente despejar El Trampolín, pero el asentamiento volvió a crecer con la llegada de personas que se encontraban en otras zonas de Ceuta. Fuentes gubernamentales citadas por El País reconocen que ese escenario podría repetirse mientras continúe habiendo migrantes sin alojamiento.