Una intervención en el pleno de Santa Cruz de La Palma ha abierto una crisis política que ya ha llegado hasta la dirección regional del PSOE. El PP reclama la dimisión del concejal socialista Manuel Ángel Garrido después de que este utilizara la reciente maternidad de la popular Saray González durante una crítica a su labor municipal.
La polémica nace de unas palabras pronunciadas por Garrido durante la sesión. El edil sostuvo que cuando unos padres tienen un hijo recién nacido, su atención está centrada en el menor y no en el Ayuntamiento. En esa misma intervención introdujo además una referencia a la "erótica del poder" y realizó alusiones a la esfera privada de la concejala.
González, responsable municipal de Turismo, Planificación, Obras, Servicios Públicos e Infraestructuras y Patrimonio, ha rechazado que su decisión de ser madre pueda utilizarse para valorar su desempeño político. La propia web del Ayuntamiento confirma las competencias que actualmente tiene delegadas.
El PP palmero ha convertido ahora el episodio en una petición de responsabilidades. La formación exige que Garrido se disculpe públicamente con González y abandone su acta de concejal, al entender que llevó al terreno personal una discusión que debía circunscribirse a su gestión.
Los populares esgrimen además un dato para responder al argumento planteado durante el pleno: aseguran que González no dejó de asistir a ninguna sesión plenaria durante su baja por maternidad. La propia concejala ha defendido públicamente ese extremo al responder a las palabras de Garrido.
El episodio ha generado también controversia por la reacción de otros miembros de la Corporación. El PP reprocha las risas que, según sostiene, se produjeron durante la intervención y señala específicamente a la edil de Nueva Canarias Maeve Sanjuán.
Pero las críticas a Garrido no han quedado únicamente en el PP. La dirección del PSOE de Canarias también ha censurado públicamente lo ocurrido. Su secretaria de Organización, Nira Fierro, calificó de "impresentable" la actitud del concejal y reclamó una disculpa, además de pedir a la organización socialista local que abordara lo sucedido.
La controversia ha escalado este viernes hasta tener consecuencias políticas: Garrido ha presentado finalmente su renuncia como concejal. El PSOE de Santa Cruz de La Palma ha confirmado su marcha y ha anunciado que la vacante será cubierta conforme al procedimiento electoral correspondiente.