Sánchez acorralado: sus socios apuntan a Moncloa tras la sentencia del Supremo
Tras esto, muchos de los socios más importantes de Sánchez han cargado contra el líder socialista
porGonzalo Pinilla
politica
Quienes se mostraron más contundentes fueron los dirigentes de Podemos
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La estabilidad parlamentaria del Gobierno vuelve a situarse en el centro del debate político tras la decisión adoptada este lunes por el Tribunal Supremo en relación con el denominado Caso Mascarillas. La resolución judicial, que era esperada desde hace semanas, ha generado inquietud entre los partidos que respaldan al Ejecutivo de Pedro Sánchez y ha alimentado las dudas sobre la capacidad del Gobierno para mantener la actual legislatura.
Entre los principales afectados por el fallo se encuentra José Luis Ábalos, exministro de Transportes y una de las figuras más relevantes del PSOE durante los últimos años. El Supremo le ha impuesto una condena de 24 años de prisión por su participación en una trama por la que también ha sido condenado su antiguo asesor y escolta, Koldo García, que deberá cumplir una pena de 19 años y medio de cárcel. Ambos han sido considerados responsables de delitos relacionados con organización criminal, corrupción, malversación de fondos públicos y tráfico de influencias.
Entre los principales afectados por el fallo se encuentra José Luis Ábalos
La sentencia también alcanza al empresario Víctor de Aldama, quien ha sido castigado con cuatro años y medio de prisión. Sin embargo, el tribunal ha acordado dejar en suspenso el cumplimiento de la pena, una decisión que evita por ahora su entrada en la cárcel.
Tras esto, muchos de los socios más importantes de Sánchez han cargado contra el líder socialista. Quienes se mostraron más contundentes fueron los dirigentes de Podemos. La líder de la formación, Ione Belarra, interpretó la resolución como la evidencia de un ciclo político agotado y sostuvo que Pedro Sánchez ya no puede ofrecer respuestas a la crisis abierta. La dirigente lamentó además lo que considera una pérdida de credibilidad del proyecto socialista y expresó su malestar por la deriva adoptada por el partido en los últimos tiempos.
Ione Belarra interpretó la resolución como la evidencia de un ciclo político agotado
Sin llegar a plantear de forma explícita un cambio de rumbo tan drástico, otras fuerzas parlamentarias también aprovecharon la ocasión para cuestionar la utilidad de una legislatura que consideran cada vez más debilitada. Gabriel Rufián, portavoz de ERC, trasladó ese malestar mediante varios mensajes en redes sociales en los que puso el foco tanto en la situación de algunos de los condenados como en la falta de objetivos políticos claros para los próximos meses. El dirigente republicano sugirió que mantenerse en el poder carece de sentido si no se traduce en iniciativas legislativas y avances concretos.
La preocupación por el desgaste institucional también estuvo presente en las valoraciones de Junts. Desde la formación catalana se acusó al PSOE de haber contribuido con su gestión a alimentar el descontento social y favorecer el crecimiento de opciones políticas situadas en los extremos. Sus dirigentes consideran que la crisis ha sido gestionada de forma deficiente y que ello está teniendo efectos directos sobre la confianza de la ciudadanía en las instituciones.
Mientras tanto, los socios de la coalición gubernamental optaron por exigir responsabilidades inmediatas. Desde Sumar se reclamó al PSOE una actuación decidida para esclarecer los hechos y corregir los errores que han desembocado en la actual situación. La formación considera que la crisis amenaza con lastrar la acción del Gobierno y entiende que corresponde a los socialistas asumir el liderazgo de la respuesta.