Barcelona ha conmemorado este 17 de agosto el séptimo aniversario de los atentados terroristas que sacudieron la capital catalana y Cambrils en 2017.
Durante el ataque, perpetrado por una célula islamista, 16 personas perdieron la vida y 152 resultaron heridas. Dejando una cicatriz profunda en la memoria colectiva de Cataluña.
La ceremonia de homenaje, organizada por el Ayuntamiento de Barcelona, tuvo lugar en el Pla de l'Os de Las Ramblas. El lugar donde terminó el recorrido mortal de la furgoneta conducida por Younes Abouyaaqoub.
La ceremonia, de apenas 12 minutos, estuvo marcada por el silencio y el respeto, en contraste con años anteriores. Donde las polémicas políticas habían empañado la solemnidad del acto.

Entre los asistentes se encontraban familiares de las víctimas, autoridades locales, representantes de los cuerpos de seguridad y diversos líderes políticos. Jaume Collboni, alcalde de Barcelona, presidió el acto en el que también participaron la consellera de Interior, Núria Parlón.
Destacó la ausencia del recién investido presidente de la Generalitat, Salvador Illa. Quien ha sido objeto de críticas por parte de la oposición por encontrarse de vacaciones en Tenerife durante este importante evento.
Un llamado de alerta sobre el islamismo en Cataluña
Uno de los aspectos más destacados del acto fue el énfasis que algunos líderes políticos pusieron en el islamismo y su presencia en Cataluña. El portavoz de VOX en el Parlament, Joan Garriga, aprovechó la ocasión para exigir un mayor control sobre el islamismo en la región.
"No podemos olvidar las causas de este brutal atentado", afirmó Garriga. Advirtiendo que "cuando uno olvida, está condenado a que se repitan estos hechos tan graves".







