Alicia del Río es orientadora de Secundaria y participante de la Asamblea Menos Lectivas, el movimiento docente ha reclamado durante los últimos años la reducción del horario lectivo
La acampada de la Puerta del Sol tiene dos nombres que han ganado protagonismo durante las últimas horas: Alicia del Río y Valeria Racu. Ambas ejercen como portavoces del Sindicato de Inquilinas y han situado en el centro de sus exigencias al Gobierno la aprobación del denominado «decreto Maricarmen» y los contratos de alquiler indefinidos.
La movilización comenzó tras la manifestación del sábado por la crisis de la vivienda y el desahucio de Maricarmen. La Delegación del Gobierno cifró aquella marcha en 25.000 asistentes, frente a los 300.000 defendidos por la organización. Centenares permanecieron posteriormente acampados en Sol.
Valeria Racu del sindicato de inquilinas
Pero las dos caras más visibles de la protesta cuentan con una trayectoria activista anterior.
Alicia del Río es orientadora de Secundaria y participante de la Asamblea Menos Lectivas. El movimiento docente ha reclamado durante los últimos años la reducción del horario lectivo, junto con otras medidas como menores ratios de alumnos y menos burocracia para los profesores. Del Río ha ejercido además como portavoz de la plataforma.
Su actividad educativa ha terminado confluyendo este fin de semana con la protesta por la vivienda: la manifestación de la educación pública celebrada este domingo desembocó precisamente en Sol, donde Del Río intervino ante los asistentes.
Alicia del Río, orientadora de secundaria
Valeria Racu
Valeria Racu presenta otro recorrido. Nacida en Moldavia, llegó a España siendo niña y antes de convertirse en una de las dirigentes visibles del movimiento de inquilinos trabajó como actriz. Posteriormente estudió Antropología en SOAS, University of London, donde llegó a ser una de las copresidentas del sindicato de estudiantes.
Ahora ambas trayectorias convergen en el kilómetro cero de Madrid. El Sindicato de Inquilinas condiciona la continuidad de la protesta a la respuesta del Ejecutivo y reclama que el próximo Consejo de Ministros dé luz verde a su propuesta, cuyo eje principal pasa por convertir los contratos de alquiler en indefinidos.