
El president valenciano planta cara a Sánchez: Ha tomado una decisión unilateral que nos puede costar muy caro a todos
Llorca lo deja claro: "Ni Sánchez ni Trump me gustan"
El president de la Generalitat Valenciana reacciona al choque entre Sánchez y Trump por la prohibición de usar las bases de Rota y Morón.
Llorca no ha dudado en ser honesto: no le gusta ninguno de los dos y ha dicho esto:
"No se trata de elegir entre Pedro Sánchez y Trump, porque eso es lo que quiere Pedro Sánchez. Yo no me quedo con ninguno de los dos, ninguno de los dos me gusta, pero las decisiones que toma un responsable político cuando está al frente de un país tan importante como el nuestro se tienen que reflexionar muy bien y se tienen que adoptar muy bien."
Y eso es exactamente lo que ha hecho Sánchez.

Sin pasar por el Parlamento, sin consultar con los aliados europeos, el presidente ha movido una ficha de enorme peso geoestratégico, una vez más, por sus propios cálculos de supervivencia política.
El resultado: aviones americanos abandonando bases españolas, Trump amenazando con romper los acuerdos comerciales y España retratada ante sus aliados como un socio que es impredecible.
Llorca ha apelado a algo tan básico como necesario:
"Cuando uno dirige un país, no lo dirige solo para los que le votan." Llorca en una frase resume lo que muchos piensan pero nadie en el Gobierno quiere escuchar.
¿Está Sánchez tomando decisiones de política exterior pensando en España, o pensando en Podemos, en Sumar y en los socios parlamentarios que le mantienen en La Moncloa?
La respuesta, a estas alturas, parece bastante evidente. No es la primera vez que la política exterior del Gobierno se convierte en una herramienta para satisfacer a la izquierda más radical.
No es la primera vez. Ya pasó con el Sáhara, con Palestina y ahora con las bases militares
Pérez Llorca, ha recordado hoy esa distinción con una sencillez que contrasta con la teatralidad habitual de La Moncloa. No hacen falta grandes discursos. Basta con gobernar pensando en todos, no solo en los que te votan.
Mientras tanto, el Gobierno sigue sin dar explicaciones claras sobre el alcance real de su decisión ni sobre el impacto económico que una ruptura comercial con Estados Unidos tendría para España.
Los sectores exportadores, las pymes y los ciudadanos de a pie esperan respuestas.
Sánchez, de momento, guarda silencio. Que es, precisamente, lo que hace siempre cuando las consecuencias de sus decisiones empiezan a pasar factura.
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