El separatista catalán, Carles Puigdemont, ha afirmado este sábado que espera ser detenido cuando regrese a España. Algo que ha prometido hacer durante un debate de investidura en el Parlament:
Si se salen con la suya, imagino lo que me espera y lo que debo hacer.
En una carta de tres páginas publicada en la red social X, Puigdemont también reconoce que, si es arrestado, el escenario no pinta nada bien. Esto, dado que pesa sobre él una orden de detención nacional por el delito de malversación, al no aplicársele la amnistía. Por tanto, su estancia en prisión podría ser prolongada.
"Soy consciente de que mi regreso puede resultar en mi detención y encarcelamiento, sin saber por cuánto tiempo", señala Puigdemont. Asegura que no permitirá ser utilizado como "objeto de negociación". Asimismo, que tampoco su posible encarcelamiento sirva para "justificar ninguna decisión política que implique renunciar a la lucha" por la independencia de Cataluña.

A lo largo de las tres páginas del documento, Puigdemont argumenta que, si es detenido, los jueces estarán llevando a cabo un “golpe de Estado híbrido”.
Desde su punto de vista, esto demostraría “la evidencia de que en España las amnistías no amnistían. Que hay jueces dispuestos a desobedecer la ley y que el Gobierno observa con la indolencia del resignado”.








