La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha celebrado la continuidad de la central nuclear de Almaraz hasta 2030, una de las principales reivindicaciones de su Ejecutivo. La dirigente del PP ha destacado que mantener la instalación activa supone garantizar estabilidad económica y laboral en una comarca estrechamente vinculada a su actividad.
“Almaraz seguirá abierta hasta 2030 y con ella seguirá latiendo una parte esencial de nuestra tierra”, ha señalado Guardiola a través de sus redes sociales. La presidenta extremeña considera que la prórroga supone un respaldo para una zona cuya economía ha estado ligada durante décadas al funcionamiento de la central.
Guardiola ha defendido que la continuidad de Almaraz aporta “certidumbre” a la comarca y permite proteger miles de puestos de trabajo relacionados directamente con la central y con las empresas que desarrollan su actividad alrededor de las instalaciones. Para la dirigente popular, se trata de una decisión con un importante impacto económico para Extremadura.
La presidenta también ha puesto en valor la actividad generada durante décadas por la central nuclear, que ha contribuido al desarrollo de numerosos municipios y ha permitido mantener empleo especializado en una zona donde la instalación representa uno de los principales motores económicos.
La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola
El Gobierno extremeño había reclamado de forma reiterada que se garantizara la continuidad de Almaraz por las consecuencias que tendría su cierre sobre trabajadores, empresas auxiliares y familias de la comarca. La prórroga hasta 2030 permite ahora disponer de más tiempo para abordar el futuro de la instalación y analizar nuevas oportunidades para la zona.
La continuidad de la central también supone un alivio para las empresas que prestan servicios vinculados a su funcionamiento. El Ejecutivo autonómico considera que mantener la actividad permitirá preservar una parte importante del tejido productivo y evitar un impacto económico inmediato en los municipios del entorno.
Guardiola ha convertido la defensa de Almaraz en una de las principales reclamaciones de su Gobierno en materia energética. La presidenta extremeña ha defendido en numerosas ocasiones la importancia de mantener la actividad de la central y ha advertido sobre las consecuencias económicas y laborales que tendría una clausura prematura.
La decisión permite además abrir un nuevo periodo para analizar el futuro energético de Extremadura con mayor margen. La Junta considera que estos años pueden servir para impulsar inversiones y buscar alternativas que permitan mantener el empleo y la actividad económica generada en torno a Almaraz.
Para Guardiola, la central representa mucho más que una instalación energética. Su funcionamiento está relacionado con miles de trabajadores, empresas y familias que dependen directa o indirectamente de la actividad desarrollada en la comarca.