El tercer elemento recogido era todavía más significativo: el conocimiento de esa supuesta permisividad temporal por parte de los migrantes concentrados cerca de la frontera
La Policía Nacional contempló dos días antes de la entrada masiva del 30 de julio en Ceuta la posibilidad de que Marruecos relajara temporalmente el control de su frontera como un "mecanismo de presión política" sobre España. Así figura en uno de los informes oficiales desclasificados por el Gobierno sobre la crisis de la ciudad autónoma.
El documento, fechado el 28 de julio de 2026 y elaborado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), analizaba expresamente el riesgo de que se produjera un salto masivo de la valla o un incremento de los cruces a nado durante los últimos días del mes.
La Policía apuntó a un posible patrón geopolítico
Los analistas policiales fueron más allá de la presión migratoria habitual. El informe planteaba la existencia de un "posible patrón geopolítico" relacionado con las principales festividades nacionales marroquíes, especialmente con el Día del Trono del 30 de julio.
Documento desclasificado sobre la invasión de Ceuta
Entre los factores señalados aparece una eventual "relajación temporal del control fronterizo marroquí" que podría ser utilizada como mecanismo de presión política. La Policía también apuntaba a la posibilidad de reforzar la percepción de dependencia de España y de la Unión Europea respecto al control migratorio que ejerce Marruecos.
El tercer elemento recogido era todavía más significativo: el conocimiento de esa supuesta permisividad temporal por parte de los migrantes concentrados cerca de la frontera.
Señales en redes antes de la crisis
El CENIF detectó además un incremento incipiente de publicaciones en Facebook ofreciendo trajes de neopreno y aletas, mientras algunas cuentas de TikTok difundían experiencias de personas que trataban de alcanzar Ceuta a nado.
La Policía advertía de que estas señales podían constituir un aviso temprano de un cambio de comportamiento, aunque reconocía entonces que la tendencia todavía no era estadísticamente significativa.
El documento no demuestra que Marruecos organizara la entrada del 30-J. Sí acredita, sin embargo, que 48 horas antes de la crisis los propios servicios policiales españoles ya contemplaban una posible relajación del control marroquí vinculada a intereses políticos.