Pedro Sánchez 'desaparecido' en pleno escándalo por el juicio de su hermano
porGonzalo Pinilla
politica
Pedro Sánchez ha optado por reducir al mínimo su agenda pública y su actividad política
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En pleno desarrollo del juicio que afecta a su hermano, David Sánchez, conocido también como David Azagra, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha optado por reducir al mínimo su agenda pública y su actividad política. Según la programación oficial difundida por el Ejecutivo, el líder socialista no tenía ningún acto previsto para este jueves, precisamente una jornada clave dentro del proceso judicial que investiga la contratación y las funciones desempeñadas por su hermano en la Diputación de Badajoz.
Durante su comparecencia ante el juez, David Sánchez defendió que nunca tuvo capacidad de decisión dentro de la Diputación de Badajoz y negó de forma tajante haber influido en contrataciones, nombramientos o movimientos internos relacionados con el área cultural de la institución. El hermano del presidente acudió en calidad de acusado y únicamente respondió a las preguntas formuladas por su abogado, Emilio Cortés, en una declaración breve que apenas superó los cinco minutos de duración.
Uno de los puntos que más interés despertó durante la sesión judicial fue el correo electrónico enviado el 30 de octubre de 2023 a Luis Carrero, antiguo asesor de Moncloa que posteriormente acabaría incorporándose a la Diputación de Badajoz. En dicho mensaje, David Sánchez hacía referencia a la futura llegada de Carrero semanas antes de que se publicaran oficialmente las bases de la plaza que terminaría ocupando.
Ante el magistrado, Sánchez explicó que en aquellos meses ya existían conversaciones y rumores dentro de la institución provincial acerca de la intención de reforzar el área de Cultura. Según su versión, únicamente avisó a Carrero para que estuviera atento a la convocatoria pública cuando esta fuese anunciada oficialmente, negando así cualquier tipo de trato de favor o información privilegiada.
El caso continúa generando una enorme expectación política y mediática, no solo por las posibles irregularidades investigadas, sino también por el impacto que pueda tener sobre la imagen del Gobierno y del propio presidente. Mientras tanto, desde Moncloa se mantiene una postura de prudencia y silencio, evitando realizar declaraciones que puedan interferir en el procedimiento judicial todavía en marcha.