Miguel Ángel Gallardo, expresidente de la Diputación de Badajoz, ha declarado este jueves en el juicio en el que se analiza la contratación de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno.
La comparecencia se ha producido tras la breve declaración del propio David Sánchez, que ha respondido a las preguntas de su abogado durante unos minutos antes de abandonar la sala judicial. Gallardo ha explicado ante el tribunal que, cuando tuvo conocimiento de que uno de los aspirantes era el hermano del entonces secretario general del PSOE, trasladó que debía elegirse al mejor candidato.
El exdirigente socialista ha señalado que fue informado por miembros de su equipo de Presidencia, una vez cerrado el proceso de selección, de que entre los aspirantes figuraba David Sánchez. En ese contexto, ha asegurado que su respuesta fue que el puesto debía adjudicarse al candidato más preparado, sin atender a otras consideraciones personales o familiares.

Durante su declaración, Gallardo ha defendido la gestión administrativa del procedimiento y ha acusado a la Unidad Central Operativa de mezclar conceptos en sus conclusiones sobre el caso. Ha afirmado que existe un desconocimiento del funcionamiento interno de la administración pública y ha explicado los tiempos de ejecución presupuestaria en la institución provincial. Según ha indicado, los plazos no pueden interpretarse de forma lineal, ya que los procedimientos administrativos requieren fases previas que condicionan la ejecución de las plazas públicas.
El exresponsable de la Diputación también ha sostenido que asume la responsabilidad política de las decisiones adoptadas durante su mandato en relación con la creación del puesto investigado.






