La jornada de protestas celebrada este jueves en Bruselas contra las reformas educativas impulsadas en la Bélgica francófona terminó derivando en graves incidentes en pleno centro de la ciudad. La situación obligó a intervenir a las fuerzas antidisturbios, que utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a varios grupos violentos.
Durante la movilización, convocada para rechazar cambios relacionados con el empleo docente y el funcionamiento del sistema educativo, miles de personas se concentraron frente al Parlamento belga. Los organizadores cifraron la asistencia en unas 2.000 personas.
Con el avance de la protesta comenzaron los altercados. Diversos grupos levantaron barricadas utilizando contenedores, bicicletas, vallas y otros elementos urbanos, a los que posteriormente prendieron fuego. Varias imágenes difundidas en redes sociales mostraron grandes columnas de humo elevándose sobre diferentes calles próximas al centro de Bruselas.
Según informó Reuters, también se registraron enfrentamientos directos entre manifestantes y agentes de policía. Como consecuencia de los disturbios, numerosas calles aparecieron cubiertas de restos de mobiliario urbano dañado, señales arrancadas y bicicletas destrozadas.
Los incidentes causaron además daños materiales en algunos edificios, con varias ventanas rotas durante los enfrentamientos. Ante el deterioro de la situación, la Policía de Bruselas recomendó evitar la zona cercana a la Estación Central mientras trataba de recuperar el control del área afectada.